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La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

Durante la primera fase de la relación con un/a narcisista, este/a te hará un love-bombing que te dejará en estado de embriaguez. Por una parte, su comportamiento te parecerá exagerado, pero, por otra, estarás tan feliz de que, al fin, una relación te salga bien desde el principio que te dejarás llevar por esas emociones tan bonitas y esa sensación de tranquilidad.

A menudo, a las víctimas de narcisistas les cuesta detectar si realmente han estado con uno de ellos, ya que todavía tienen esperanzas y con el tiempo van olvidando la intensidad que tuvo ese bombardeo de amor. No obstante, hay algo que suelen detectar con más facilidad, y es que en un momento dado las cosas empezaron a torcerse y ya no volvieron a ser como antes.

Esto puede ocurrir en las relaciones sanas, cuando de repente uno descubre algo sobre el otro que no es capaz de tolerar y se replantea si seguir o no con esa persona. Suele tratarse de un descubrimiento impactante que choca con los valores que tiene el que se replantea seguir.

En una relación con un/a narcisista, hay un punto de inflexión que poco tiene que ver con los valores personales de este/a. Sencillamente tiene que ver con que das una señal de afecto que le hace entender que te ha atrapado. Ya estás en su telaraña y es hora de cocinarte. Con frecuencia, esa señal de afecto es una de las siguientes:

  1. Le dices te quiero por primera vez (aunque él o ella ya te lo hubiera dicho antes)
  2. Le haces un regalo
  3. Haces algo que rompe un poco vuestra rutina (le propones un viaje, lo vas a buscar al trabajo, lo contactas por otro medio distinto al habitual…). Él o ella siente que “has roto las normas” o te has salido un poco de lo establecido y necesita poner en orden las cosas de nuevo, aunque lo que hayas hecho sea una tontería.

Ante tu muestra de afecto o tu iniciativa, todo cambiará y caerás en la fase de la devaluación.

 

¿En qué consiste la fase de la devaluación?

El/la narcisista se enfadará o se pondrá triste, y luego empezará a mostrarse decepcionado/a. Tú no entenderás nada, pero al tener como punto de referencia esa iniciativa que tomaste, entenderás que tienes que compensar esa “rapidez” o “torpeza” con la que supuestamente actuaste y que lo mejor será dejar que él o ella leve el ritmo de la relación.

Teniendo eso en cuenta, tú te quedas sin demasiadas opciones. Ya que no puedes decidir nada en la relación, sin querer entrarás en un bucle psicológico que te llevará a “mejorarte a ti mismo/a” hasta que el/la narcisista te acepte de nuevo. Porque sí, quizás seguís en la relación, pero sientes que que ya no le gustas y que está profundamente decepcionado/a contigo.

 

¿Cómo manifiesta el/la narcisista esta decepción?

Además de la reacción a tu supuesta iniciativa incorrecta (que a veces ni siquiera existe), durante la fase de devaluación va a empezar a mostrar diversas conductas:

  1. Ya no te idolatra, se muestra indiferente ante ti.
  2. Cuando le cuentas algo (puede ser gracioso, triste o alegre), no expresa la emoción que sabe que toca, te priva de ella. Solo muestra una cara neutra y actúa como si lo que dijeras fuera decepcionante o no cumpliera con sus expectativas. ¿Le has contado un chiste? No le hace ninguna gracia. ¿A alguien le ha ocurrido algo triste? Su cara seguirá absolutamente neutra. ¿Tu amiga va a tener un bebé? Pues como todo el mundo, ¿cuál es la noticia?
  3. Te corrige constantemente cuando intentas decirle algo. Te interrumpe para robarte la energía. Mientras hablas parece estar buscando la forma de destrozar tus argumentos o de encontrar una incongruencia. El mensaje que te transmite es: “Tú siempre con tus errores y haciendo las cosas de cualquier manera”.
  4. Está triste y desmotivado/a, dice que no hay nada en su vida que le haga ilusión o que vaya bien. Entonces no sabes si es que lo vuestro tampoco va bien o es que para él/ella no es importante.
  5. Habla de amor y de relaciones como si estuviera soltero/a. Hace comentarios como “cuando conoces a la persona de tu vida…” o “cuando estás realmente ilusionado con alguien…”, como si vosotros estuvierais muy lejos de eso. Puede que en estas circunstancias, después del love-bombing, diga que solo sois amigos o que nunca quiso tener una relación.
  6. Se muestra alegre con todo el mundo excepto contigo.
  7. Si intentas alegrarle el día, regalarle algo o hacer o decir cualquier cosa que le hubiera gustado hace un mes, “ya no le gusta, no tienes ni idea de cómo es y tus soluciones y propuestas no le sirven si eres tú quien las ha pensado”.
  8. Intenta contagiarte ese profundo sentimiento de tristeza y desmotivación.
  9. Si tienes alguna necesidad, serás tildado/a de inmaduro. Si él o ella tiene una necesidad, intentarás ayudar pero tu ayuda no servirá para nada (ya que tú “no sabes, no entiendes y tus ideas no valen”).
  10. No te tendrá en cuenta para cosas importantes y te hará sentir como un niño/a pequeño/a que no comprende que los mayores están ocupados.
  11. Puede que hable de terceras personas y que te compare directa o indirectamente con ellas.
  12. Sus emociones positivas hacia ti, si aparecen alguna vez, durarán muy poco y serán impredecibles: estarás en una montaña rusa emocional.

 

7 consejos importantes para sobrevivir a la devaluación narcisista

¿Estás pasando por esta fase? Recuerda protegerte y aplicar los siguientes consejos:

  1. Asume que, a la larga, lo mejor va a ser el contacto cero, ya que estas personas no cambian.
  2. No caigas en la trampa de mostrarte siempre “difícil de conquistar” para que te persiga eternamente. No estás ante una buena persona y no debes subestimar sus técnicas. Lo más probable es que acabes cayendo o qué él/ella pase de mostrar amor a mostrar ira y a darte problemas serios.
  3. No dejes tu vida a un lado, así el posible abandono o rechazo no será tan doloroso para ti.
  4. Si te hace sentir celoso/a de una tercera persona, recuerda que lo más probable es que no tenga nada con ella y, en caso de tenerlo, esa persona empezará a pasarlo mal muy pronto y no tienes nada que envidiar, ya que tú, si te lo propones, puedes ser libre y alejarte de/la narcisista, porque ya sabes lo que hay.
  5. Ten claro que su tristeza y su desmotivación no son responsabilidad tuya.
  6. Cuida mucho tu autoestima para poder salir de este tipo de relaciones en cuanto las detectes y no engancharte.
  7. No compitas con el/la narcisista, recuerda que nunca podrás ganar contra una persona que no tiene empatía ni escrúpulos.

 

La devaluación narcisista consiste en hacerte sentir que has hecho algo mal y has decepcionado a esa persona en lo más profundo. El objetivo de hacerte sentir eso es que te deprimas, te esfuerces por recuperar su aprobación y seas más dócil y obediente. -       

¿Te ha servido este post? ¿Has pasado por una devaluación narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

(¡Por cierto, la imagen es de <a href=’https://www.freepik.es/vectores/triste’>Vector de Triste creado por stories – www.freepik.es</a>!)

 

¡Un abrazo!

Señales de alerta en una primera cita: detecta la toxicidad desde el principio

Señales de alerta en una primera cita: detecta la toxicidad desde el principio

¿Vas a tener una primera cita con alguien y ya tienes a tus espaldas un largo historial de relaciones tóxicas? ¿Estás en una relación y te preguntas si esa persona es buena para ti? Recuerda cómo fue vuestra primera cita. Aunque es importante escuchar lo que esa persona dice cuando le preguntas cómo es, es igual de importante (o incluso más) tener en cuenta otros detalles que no mienten sobre ella.

A continuación, vamos a enumerar y a hablar de algunas señales que podemos advertir muy pronto, y que nos alertan de que estamos ante una persona con poca empatía o que puede envolvernos en una dinámica tóxica:

1. Si estáis en un lugar público, mira a todas partes: si le preocupa en exceso ser visto/a, quizás es porque está mintiendo a alguien sobre dónde está o es que tiene pareja. En todo caso, ten en cuenta que cuando estamos interesados en alguien nos es difícil quitar la mirada de esa persona (a no ser que seamos extremadamente tímidos).

2. Camina por delante de ti: esta es una gran falta de educación. Si en tu primera cita con alguien, tiene una actitud así, seguramente te sentirás despreciado/a. Aunque desde un enfoque psicoanalítico podríamos pensar que tiene prisa por dejarte o que alguien más lo/a está esperando en su imaginación, hay otras dos explicaciones, muy claras y prácticas; quizás tiene pareja y tiene miedo de ser visto/a junto a ti, o quizás está más enfocado/a en llegar a donde vais que en hacerlo acompañado/a de ti.

3. Mira mucho el móvil: no es muy buena señal que la primera vez que salís juntos/as en una cita, esté constantemente mirando el móvil o respondiendo mensajes y llamadas mientras te deja a la espera. Es una muestra de mala educación, de desprecio hacia ti y puede darte indicios de que está saliendo con otra persona (u otras), que está preguntándole dónde está o por qué no le contesta.

4. Llega tarde: si llega tarde sin avisar, y no hay un motivo o no se disculpa de forma sincera, te está dejando ver que no eres importante y que tu tiempo tampoco. Recuerda que la puntualidad es la primera norma de la educación.

5. Viene sucio/a o sin arreglar: no es necesario que tu cita venga con un vestido hecho con hilo de oro, o con una corbata de perlas. Hay algo mucho más básico que es la higiene y que no puede ser descuidada. Entra dentro de lo normal, además, ir al encuentro un poco más arreglado/a de lo que sueles ir para bajar a tirar la basura. Ir limpio/a y haber puesto un poco de atención en los detalles es una señal de respeto y hace sentir al otro que el encuentro es importante para ti. Si, por el contrario, alguien muestra lo peor de sí mismo/a desde el minuto uno, no es que se trate de una persona muy sincera y natural; seguramente se trata de alguien que te infravalora y que no va a esforzarse por la relación en ningún otro momento. Por supuesto, hablamos de una cita concertada, al menos, con un día de antelación.

6. Te cuenta cosas que te asustan: en las primeras citas, todos nos mostramos mejor de lo que somos, más trabajadores, más comprensivos, más responsables. Aunque mentir no es muy ético, forma parte de la naturaleza sacar nuestro mejor plumaje para que el otro lo vea. No es momento de contarte que de vez en cuando se emborracha hasta el coma o que se irrita mucho cuando simplemente ve a algún animal. Si te está contando eso desde el principio, piensa que esa es su mejor versión. Las cosas empeorarán. En todo caso, créelo/a y aléjate.

7. Muestra mala educación, contigo o con los camareros: si habla utilizando un lenguaje despectivo, no cuida un poco su vocabulario o cree que cualquiera que le esté prestando un servicio tiene que adorarlo/a o aguantar su mala educación, ten cuidado, porque puedes estar ante alguien que se siente superior a cualquiera.

8. Solo habla de sí mismo/a: si tienes la impresión de estar en un monólogo, o esa persona solo habla de sí misma, quizás para él/ella tu función es escuchar y hacer de espectador/a y admirador/a. Si te cuenta un problema y cuando vas a opinar te corta para seguir hablando, piensa seriamente en ponerte música o en abandonar el lugar cuanto antes.

9. Habla mucho de sus ex parejas: esta es una actitud muy molesta para el/la acompañante. Una cosa es comentar que tuvo una relación difícil en el pasado y que eso le ha enseñado algunas cosas, y otra que te dé a entender que por haber tenido esa experiencia ahora va a ser más antipático/a contigo o menos comprometido/a. Te mereces una oportunidad y una relación nueva; no tienes por qué pagar los errores de otras personas. Otro aspecto al que debes prestar atención es al hecho de si saca el tema para provocarte celos o para hacerte sentir inferior. Y, ya que habla de sus ex, ¿qué dice al respecto? ¿Eran todos/as unos/as locos/as y no sabían controlar sus emociones? Mucho cuidado.

10. Intenta entrenarte: que si “mi ex era muy celosa y odio a la gente celosa”, que si “mi ex hacía poco deporte y odio a la gente con kilos de más”. No te está contando como era su ex (o quizás sí), pero lo que sí que está haciendo es entrenarte, en este caso para que no seas celosa y te mantengas al margen de sus escarceos amorosos, o para que nunca descuides tu imagen física. Si, en la primera cita, es muy insistente con lo que odia de sus ex, esa es una señal casi inequívoca de que está intentando moldearte a través del miedo.

11. Intuyes que algo va mal: esta debería ser la señal más importante. Algunas personas hablan de la intuición como si fuera una inseguridad basada en malas experiencias que ya no existen, o como algo sobrenatural que no tiene fundamento, pero piensa una cosa: la intuición es una capacidad que tiene nuestro cerebro para distinguir el peligro. Si intuyes que algo está mal con esa persona, quizás sea porque tu inconsciente ha detectado una incongruencia entre lo que dice y lo que hace (sus gestos), o porque existe alguna indicio de agresividad que no eres capaz de ver a nivel consciente.

12.Te pregunta cosas muy personales que te incomodan: deja que tu incomodidad te guíe. Una primera cita sirve para conocerse mejor, pero no para ahondar en la intimidad de la otra persona hasta que no quede nada a la imaginación. Si sientes que te abre en canal e intenta rastrear cualquier miedo o inseguridad que tengas escondida, o te hace preguntas sexuales y te presiona para contestar, quizás esté tratando de manipularte.

13. Quiere ir muy rápido: aquí no me refiero a ir rápido en un sentido sexual, aunque también, ya que puede ser muy incómodo que alguien intente sobrepasar tus barreras físicas antes de tiempo. Me refiero a ir muy rápido en un sentido sentimental. Una persona con una buena salud mental no va a decidir el primer día si quiere vivir o casarse contigo. Hay mucho en juego y lo normal es que espere a ver qué ocurre y cómo eres tú.

14. No duda en coquetear con otras personas delante de ti: si lo hace el primer día, ten por seguro que lo va a hacer todo el resto de vuestra relación. Si ha quedado contigo para tener una cita, que parecía romántica a todos los demás efectos, no es muy cortés ni respetuoso que te deje a un lado para seducir a otras personas. Podría tratarse de una persona que te hará lo mismo todo el tiempo, o bien de alguien que quiere hinchar su ego, ponerte celoso/a o a quien no le interesas lo más mínimo.

15. Le estás hablando de algo importante para ti y cambia deliberadamente de tema: si te pregunta algo personal o íntimo y cuando le estás contestando y te muestras vulnerable corta la conversación para hablar sobre el color de la pared, ten cuidado. Esa es una técnica de desgaste emocional y devaluación que utilizan las personas manipuladoras.

16. Tienes la sensación de estar haciendo algo mal o de estar en una entrevista: si esa persona no para de hacer preguntas y juzgar tus respuestas con aire de entrevistador/a, y luego responde él/ella mismo/a como si tuviera la respuesta correcta, quizás se trata de una persona con un ego excesivo o que tiene muy claro que está por encima de ti.

17. Parece que se ríe de ti: si tiene una actitud burlona, prepotente o hace comentarios irónicos constantes con los que solo se ríe él/ella, quizás estés ante alguien inmaduro o con poca empatía. El sentido del humor es atractivo y bueno para la salud, pero si solo uno de los dos está cómodo, entonces ya no os estáis riendo juntos: quizás se está riendo de ti o está intentando molestarte.

Recuerda que todo el mundo puede tener un mal día, estar nervioso/a o decir cosas que no debe en una cita. A veces nos gusta tanto la otra persona y queremos hacerlo tan bien que acabamos fallando en algo. Pero si detectas alguna de estas señales en el sentido que aquí les damos, ten cuidado, especialmente si has tenido otras relaciones tóxicas que aún no hayas superado y hayan podido dejarte vulnerable o más necesitado/a de afecto.

No necesitas otra relación de esas característica en tu vida y siempre es mejor acabar con la dinámica cuanto antes. Si es desde la primera cita, mejor.

 

Si alguien muestra lo peor de sí mismo/a desde el minuto uno, no es que se trate de una persona muy sincera y natural; seguramente se trata de alguien que te infravalora y que no va a esforzarse por la relación en ningún otro momento. -       

¿Te ha ocurrido algo parecido? ¿Cómo fue la primera cita con tu pareja? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

5 regalos emocionales que jamás debes hacer

5 regalos emocionales que jamás debes hacer

Hablamos de regalar cuando nos referirnos a entregar algo a alguien que, por lo general, se sentirá feliz con el detalle. Un regalo es un extra, un obsequio que se hace de forma desinteresada y que genera en las dos personas un beneficio emocional.

Ahora, ¿qué no es un regalo (en términos sanos)? Un regalo no tiene que suponer una grandísima pérdida a cambio de un poco de alivio emocional al entregarlo. Es decir, no puedes entregarle tu proyecto de fin de curso a un compañero de clase para que no se enfade contigo. Un verdadero regalo no está pensado para evitar algo malo, sino para lograr emociones positivas en ambas partes.

En este punto, es importante que detectes que si das demasiadas cosas (materiales o inmateriales) a alguien porque sientes amenazada vuestra relación, quizás tienes un bajo autoconcepto, esa persona te está haciendo chantaje o estás en una relación desigual en la que no se te corresponde como mereces.

A continuación, menciono 5 regalos emocionales que habitualmente se hacen las parejas, en situaciones de desigualdad de poder, esperando que la relación cambie o que la otra persona no se sienta decepcionada.

 

¿Qué 5 cosas jamás debes regalar a alguien? 

 

1. Tu cuerpo: porque tu cuerpo no es una cosa, es parte de ti. Y cuando entregas tu cuerpo, por ejemplo, en una relación sexual, te estás entregando también a ti. No es malo entregarse del todo a alguien con quien te sientas cómodo/a y preparado/a, pero si regalas tu intimidad a alguien que no se lo ha ganado para que no se aburra de ti, ¿qué piensas que ocurrirá después de que os acostéis? Exacto, justo lo que querías evitar. Y, lo más importante, es que tu autoestima quedará dañada al sentir que has hecho algo que no querías hacer y el otro/la otra probablemente se marchará, dejando un vacío incómodo.

2. Tu tiempo: puedes compartirlo, o darlo de forma recíproca, pero si alguien te dice que intentará tener tiempo de llamarte algún día de esta semana, no le regales una semana de tu tiempo mirando el teléfono y esperando. Pensarás que no es tan malo, que eso no es un regalo porque el otro no lo recibe, pero tú se lo has dado porque has perdido ese tiempo.

3. Tus sueños: ¿cuántos sueños tenías al empezar la relación y cuántos tienes ahora? El amor romántico que nos venden en las películas daña seriamente nuestra forma de percibir las relaciones, porque nos invita a dejar a un lado todos nuestros proyectos para centrarnos únicamente en uno, y nos hace creer que el sueño de nuestra vida debe ser permanecer junto a nuestra pareja. También puede ocurrir que nos obsesionemos con alguien y le dediquemos todos nuestros pensamientos.

A veces, los sueños se manifiestan en forma de hobbies. Quizás te gusta tocar la guitarra y ya no lo haces porque tu clase coincide con la hora a la que a tu pareja le va mejor verte, porque primero se ocupa de sus amigos, luego de sus propios hobbies, luego de sus mascotas y finalmente de cualquier desconocido que se encuentre por la calle. No le regales tu sueño, no lo merece.

4. Tus cualidades: alguna vez he visto casos de parejas en las que, al principio, uno de sus miembros era muy divertido, atractivo o tenía una cualidad especial que lo hacía único. Después de un tiempo largo, los roles habían cambiado; el primero ya no hacía ninguna broma, se había descuidado físicamente y parecía una copia del otro. No obstante, ese otro, había tenido tiempo de cambiar y de robar esas cualidades positivas. Comentarios narcisistas encubiertos como “no te arregles tanto y cultiva tu mente” o “creo que a los demás les molesta que intentes llamar la atención, mejor que en los encuentros estés callado/a” provocan este cambio de roles y hacen que vayas perdiendo tu propia esencia para convertirte en aquello que crees que se espera de ti.

5. Tu vitalidad: no permitas que alguien empeore tus horarios de sueño porque siempre necesita algo por la noche, no le concedas favores constantes que te restan energía y no te aportan nada. Si tu pareja se ha acostumbrado a que hagas cosas por ella y ni siquiera las valora, ha llegado el momento, una vez más, de dejar de regalar. Si tu pareja te hace sufrir y eso te hace comer peor, dejar de arreglarte, dormir mal, hablar más bajito o dejar de reír con otras personas, le estás regalando tu vitalidad para que la tenga él o ella.

 

Recuerda que una persona empática y mentalmente sana no aceptará ese tipo de regalos, porque se sentirá cómoda en un vínculo entre iguales y no en una relación de poder. Como hemos visto, hacer regalos a quien no se lo merece es perjudicial para la psique de uno mismo y para la relación, y apenas aporta beneficios emocionales, solo el alivio de pensar que la relación continuará (un pensamiento equivocado, por cierto).

 

Si entregas demasiadas cosas (materiales o inmateriales) a alguien porque sientes amenazada vuestra relación, quizás tienes un bajo autoconcepto, esa persona te está haciendo chantaje o estás en una relación desigual en la que no se te corresponde como mereces. -       

¿Te ha ocurrido algo parecido? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

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