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Las 10 tácticas que usa un manipulador para ganar discusiones

Las 10 tácticas que usa un manipulador para ganar discusiones

Para cualquier persona normal, discutir es un acto desagradable y tiene el propósito de llegar a una solución. Para una persona manipuladora, discutir es una forma de canalizar sus peores emociones, dejarlas en ti y librarse de ellas.

En este post nos vamos a centrar en las discusiones que inicia la persona abusada (P.A.) para solucionar algo que está ocurriendo en la relación. Es decir, aquellas discusiones que llevan una crítica implícita hacia la persona manipuladora (P.M.) que esta pretende eludir.

P.A.:

-El jueves pasado, cuando fuimos al cine, pagué tu entrada y dijiste que me devolverías el dinero, pero no lo has hecho.

P.M.:

-El jueves no fuimos a ninguna parte, fue el miércoles.

-No pagaste completamente mi entrada, yo puse algunos céntimos. Ahora, si no quieres ver eso y prefieres pensar que tú lo pagaste todo, quizás el problema es tuyo.

-No deberías ser tan materialista

-El cine no debería valer dinero, ya que es algo que aporta cultura.

-Eso no es cierto, nunca ocurrió.

-Bueno, si a eso lo llamas ir al cine… Para mí ir al cine es otra cosa.

-Siempre estás creando problemas de cosas sin importancia.

-Hace calor, ¿no? Voy a abrir la ventana.

-O sea que soy una mala persona.

La persona manipuladora pondrá todo su empeño en desviar la conversación, con el objetivo de librarse de su responsabilidad y agotarte. Querrá que pierdas el hilo de lo que estás diciendo y tener la voz cantante en la discusión. Cuando terminéis de hablar, tú te habrás quedado sin energía, te sentirás frustrado/a e impotente y cargarás con la responsabilidad de haber enturbiado el buen funcionamiento de la relación.

 

¿Cuáles son sus 10 tácticas para lograr eso?

 

Táctica 1: Se aprovecha de una de tus imprecisiones

Como un detector de errores ortográficos, intenta mantener el control de la conversación y ganar tiempo señalándote algún error poco relevante. Quizás has dicho que todo ocurrió un día y resulta que fue el día anterior, has cometido algún fallo gramatical o has sido poco claro/a en algún detalle sin ninguna importancia.

Táctica 2: Aprovecha una de tus imprecisiones para desviar la culpa

Si te has equivocado en algo cuando has hecho la queja, y eso le sirve para poner el foco en lo que tú has hecho mal, ahí estará para hacértelo ver. Imagina que dices “Llevas una semana llegando tarde a nuestras citas” y esa persona te contesta “Han sido seis días, pero bueno, tú siempre te fijas en lo malo para que yo parezca mala persona. Me gustaría que habláramos de esa tendencia que tienes y no tanto de mí.”

Táctica 3: Te dice que te has saltado alguno de tus valores

Si le pides que te devuelva algo que le prestaste, eres poco generoso. Si eres su pareja y ha tenido una cita a escondidas, eres demasiado celoso, o controlador, o lo has espiado. Si le pides que deje su adicción al juego, te preguntará si es que acaso no te importa que él sea feliz. Si le dices que te habla de forma agresiva, te acusará de no permitir que se exprese. Ten cuidado porque si se da cuenta de que intentas ser perfecto/a en tema de valores estarás perdido/a.

Táctica 4: Cambia el tema de debate

No es culpa suya llegar tarde a la tienda, es que las tiendas deberían abrir hasta más tarde porque los trabajadores no pueden llegar antes. Tampoco es culpa suya robar un cartón de leche de tu nevera, el problema es que los alimentos básicos deberían ser gratuitos porque en los países pobres la gente no puede comer. Si ha roto tu ordenador, desviará el tema y dirá que su hermana necesita uno y deberían bajar los precios. Esta técnica de desviar el debate la suelen usar cuando ven complicado justificar su actuación o rebatir tu discurso.

Táctica 5: Te miente y te hace gaslighting

Muchos manipuladores mienten sobre lo que ocurrió o sobre cuáles fueron sus intenciones. Los más descarados pueden negarte cosas totalmente evidentes que tú también presenciaste. Tu incredulidad y el enorme desgaste emocional de mantenerte en tu postura pueden hacer que acabes dando la conversación por imposible y dejes que la otra persona gane.

Táctica 6: Redefine las palabras o te pregunta por el significado exacto de lo que dices

Si le acusas de haber sido infiel, perderéis una hora hablando sobre el concepto de fidelidad. Si le acusas de haberte robado algo, te preguntará si para ti es lo mismo robar que coger prestado. Si le preguntas si te ha mentido, te preguntará si te refieres a no decir la verdad, a decir una parte de la verdad o a decir completamente una mentira. De nuevo te agotarás y perderás el hilo de la conversación, además de entrar en un peligroso camino: intentar ser perfecto/a. Eso hará que, durante un tiempo, seas muy exacto/a en todo lo que dices, reprimas rabia, te vuelvas inseguro/a y acabes estallando emocionalmente.

Táctica 7: Te acusa de estropear la relación con tus quejas

Intentará que parezca que eres tú quien se comporta de forma tóxica por quejarte de su trato injusto. Esta técnica es muy común en personas narcisistas. Te dirán cosas como “Si estás tan mal conmigo será mejor que no hablemos”. No entra en sus planes mejorar ninguno de sus comportamientos, así que te sugerirán que aceptes sus “pequeños defectos” o renuncies a su compañía.

Táctica 8: Te interrumpe para hacerte perder los nervios 

Es muy molesto intentar decir algo importante y que te estén interrumpiendo todo el tiempo. Un manipulador puede hacerlo de diversas formas: prestando atención a otra cosa, diciendo algo que no tiene que ver con el tema, negando cada cosa que dices, llevándote la contraria, pidiéndote que puntualices algo, etc. Al final te quedas sin energía para seguir hablando ni para controlar tus emociones, así que estallas, de rabia o en llanto.

Táctica 9: Finge estar muy enfadado/a  

Empiezas a hablar y su lenguaje corporal se vuelve amenazante: tiembla, aprieta los puños, se pone en posición de ataque como si fuera una bestia indomable, te hace ver que está perdiendo el control, te mira con odio. A la mínima que no le gusta lo que dices te responde con ira, alza el tono de voz para asustarte y hacerte callar. A veces ni siquiera está realmente enfadado/a pero lo hace ver para dominarte.

Táctica 10: Se aprovecha de ser culpable para darte pena  

“O sea que soy una mala persona”, “Por lo que dices, soy una persona horrible”. Eso, por supuesto, con cara de corderito degollado y esperando que le digas que no querías decir eso, que es una persona encantadora. Nadie se convierte en una víctima por ser una mala persona, como si eso le viniera dado o fuera una cuestión de mala suerte. Lo que intentan transmitirte es: “Qué desgraciado/a soy, tan inocente y me ha tocado ser un monstruo”. Los adultos somos responsables de lo que hacemos y, por lo general, nadie nos obliga a mentir, manipular o tratar mal a los demás.

 

Las personas manipuladoras, especialmente las que carecen de empatía, no discuten para llegar a un acuerdo, si no para ganar (tener razón). Da igual si para eso tienen que mentir, cambiar de tema, crear una conversación sin ningún sentido o aprovecharse de tus vulnerabilidades.

Saben perfectamente que eres tú quien tiene razón y que tú discurso tiene todo el sentido del mundo, por eso necesitan echarte de la conversación, como quien conduce y saca a otro coche de la carretera. Pondrán todo su empeño en desviarte del tema principal y agotarte antes de que consigas llegar a tu meta: defenderte y decir claramente lo que piensas.

 

Las personas manipuladoras no discuten para llegar a un acuerdo, no están interesadas en escuchar lo que opinas: lo que quieren es tener razón, ganar. -       
 

¿Has discutido con algún manipulador? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Narcisistas en Navidad

Narcisistas en Navidad

La Navidad es una época llena de altibajos para las personas narcisistas. Por una parte, tienen muchas oportunidades de arruinar la felicidad de los demás y, por otra, se encuentran de frente con la causa de uno de sus vacíos: la incapacidad de sentir alegría. Pasar las fiestas con ellos/as, especialmente si eres su pareja, será como golpearte contra una roca, te harán ver su lado más cruel y perverso. Algunas veces se tratará de acciones sutiles que te harán dudar de su intencionalidad, y otras veces serán cortantes y directos/as. Necesitan hacer esas cosas porque no conocen las emociones positivas que conlleva la época (felicidad, amor verdadero, unión…) y su única forma de aliviar su frustración y controlar lo que ocurre es decidiendo lo que tú vas a sentir en cada momento.

A continuación, te explico algunos de los comportamientos que llevan a cabo para boicotear las fiestas.

 

20 comportamientos malintencionados de un/a narcisista en Navidad  

  1. Te dice que está deprimido/a: esta es una forma genial de disminuir tu alegría. Si él/ella está deprimido, tú le prestarás atención y te sentirás culpable por estar bien delante de él, así que te verás obligado/a a sufrir y a la vez a estar lo suficientemente alegre como para ayudarlo/a. Un cóctel que acabará con tu energía.
  2. Evita envolver los regalos o te dice qué hay dentro del paquete antes de que lo abras: No le gusta que sientas ilusión imaginando qué es su regalo, ni quiere que pienses que se ha molestado en envolverlo (eso sería rebajarse). Si pudiera, te lo tiraría al suelo para que lo cogieras de ahí. Si por casualidad está envuelto, quizás haga un comentario sobre que eso lo hizo el dependiente de la tienda. También puede ocurrir que ciertos regalos vengan con una tarjeta para dedicar. Escribirá cualquier cosa sencilla o la dejará en blanco. Lo que pretende es que, ya que vas a ser protagonista por un momento, recibas cierta dosis de desprecio y te desanimes.
  3. Crea una discusión justo antes de que os encontréis con tu familia: una cosa que les encanta es subirte a una montaña rusa emocional. En todo caso, para el/ella es importante que no estés alegre, así que si sabe que estáis a punto de llegar a un evento familiar en el que reinará la felicidad, es posible que intente rebajar el nivel, incluso antes de que la sientas.
  4. Pone mala cara mientras estáis con otras personas o, al contrario, se esfuerza por estar mucho más alegre que tú: por lo general, su estado de ánimo será diferente al tuyo. Si estás triste se mostrará muy alegre y de ese modo te dejará en evidencia y robará la poca energía que te quede. Si estás feliz, pondrá mala cara de modo que tengas que prestarle atención, hacerte cargo de sus problemas inventados y sientas menos alegría.
  5.  Te hace regalos impersonales: los regalos impersonales son una forma de ninguneo. Especialmente si se nota que es algo muy barato o que ha comprado en la sección de adornos de la tienda de todo a un euro. Lo que pretende es que te des cuenta de que no eres importante, que no se ha molestado en pensar. Simplemente ha ido a la tienda y ha elegido cualquier cosa. ¡Ojo! A veces las personas no nos arriesgamos mucho con el tipo de regalo para asegurarnos de que a la otra persona le guste y elegimos bombones, perfume o una corbata. No obstante, no hay una mala intención detrás de eso, ni falta de interés en quien recibe el regalo, sino todo lo contrario. En cambio, en el caso de los/as narcisistas sí hay una mala intención: que te des cuenta de que no se han esforzado o bien que pienses que no tienes personalidad ni gustos propios (no eres nadie) y por eso no se les ocurre nada más que un regalo neutro. Un comentario que les gusta hacer es “compré lo mismo para todos” o “alguien me aconsejó que comprara esto y no quise pensar más”. Por otra parte, están los/as narcisistas con mucho dinero que hacen regalos caros con la intención de mostrar su superioridad. En ese caso, quizás elijan algo que has dicho que no te gusta o se gasten una cantidad desproporcionada en una tontería. 
  6. Intenta ser el centro de atención en los eventos familiares: ya sea hablando por teléfono durante la comida familiar, diciendo que se encuentra mal, hablando de sí mismo/a o de alguno de sus logros o estando totalmente callado/a, intentará desviar la atención del grupo hacia él/ella. Será quien más anécdotas aporte a la conversación o bien no hablará en todo el rato para generar incomodidad.
  7. Se viste de forma inadecuada: quizás lleva traje y corbata, un vestido de gala o varios diamantes para ir a comer con las personas más humildes de la familia. También puede ocurrir que vista de forma poco respetuosa o que vaya especialmente desarreglado/a para hacer daño y quitar importancia a quienes sí se han esforzado por él/ella.
  8. Saca temas incómodos mientras estáis en la mesa: cualquier persona con cabeza sabe que la cena de Nochebuena no es un momento apropiado para hablar de los suspensos de tu sobrino, para contar vuestras intimidades o para comentar su opinión sobre el secreto familiar que le contaste. Una persona narcisista sabe que esos temas levantarán discusiones e incomodidades y le permitirán absorber la alegría de los demás comensales.
  9. Hace comentarios que rompen la magia del momento: ¿alguien ha dicho que el próximo será un buen año? Ahí está el/la narcisista para recordarle que lo mismo dijo el año anterior. ¿Estáis comiendo las uvas? Entre campanada y campanada oiréis un comentario inapropiado que pretenda frenar la emoción del momento. ¿Hay un niño abriendo su regalo? El/la narcisista, celoso, intentará desviar la atención haciendo alguna broma de mal gusto. Los comentarios pesimistas y los chistes inadecuados serán su forma preferida de poner realidad en la magia y cinismo en la alegría.
  10. No coopera, ni con la positividad del momento ni con las tareas en grupo: los/as narcisistas suelen mostrarse tristes, indiferentes o enfadados cuando los demás rebosan de alegría. Es una forma de romper el momento y frustrar al resto de personas. Tampoco les gusta colaborar en nada que se haga en grupo. Prefieren dirigir. Si estáis recogiendo la mesa, él/ella dirá que lo hará en cuanto acabe de enviar un mensaje. Si estáis jugando a un juego, querrá saltarse las normas o se centrará en ganar cuando todo el mundo esté pendiente solo de pasárselo bien. El caso es llevar la contraria y mostrarse no cooperativo, para truncar lo que sea que estén haciendo los demás.
  11. No valora lo que tú le ofreces: si le regalas algo, por más que hayas pensado durante mucho tiempo en qué comprarle y hayas hecho el mayor de tus esfuerzos, se mostrará insatisfecho/a. Incluso aunque le guste lo que le regales, siempre le sacará algún defecto. Quizás se trate de una camisa muy bonita si no fuera porque esa marca es de poca calidad, de un libro que podría llegar a ser interesante si no fuera tan largo o de un viaje a una ciudad cercana que no tiene nada que ver con el viaje a Nueva York que le regaló su ex.
  12. Hace todo a última hora: compra los regalos a última hora, se ducha a la hora de salir, camina en vez de coger el coche para llegar tarde a propósito. Es, de nuevo, una forma de hacerte sentir poco importante y la última de sus prioridades. Además, si llega tarde a un evento con tu familia, tendrá ocasión de molestar con su mala educación.
  13. Te provoca celos deliberadamente: las Navidades son un buen momento para triangular. La excusa de las fiestas y la llegada del nuevo año le sirven para ponerse en contacto con sus ex y potenciales conquistas (también las imaginarias) y felicitarlos/as, y seguramente no se esconderá para hacerlo. No es necesario que le preguntes qué hace, ya lo sabes, y siempre distorsionará la verdad para ocultar sus intenciones o para que te duela más. 
  14. Menosprecia lo que te regalan: si alguien te hace algún regalo, el/la narcisista se encargará de hacer algún comentario que lo infravalore. Puede decir que esa persona solo quiere quedar bien contigo, que no te quiere, puede buscar el precio del producto y decírtelo, criticar su calidad o poner en duda tu capacidad para usarlo.
  15. Habla sobre lo terrible que es el consumismo: te hará sentir mala persona por algo que haces con buena intención (comprar regalos) y convertirá el evento en “consumismo y falta de criterio propio”. Así robará energía y acabará con la ilusión de las personas que lo/a rodean. Los/as narcisistas odian las cosas bonitas, así que ante regalos baratos dirán que podrías haber hecho un regalo mejor, y ante regalos caros dirá que eres superficial y que te dejas llevar por las grandes empresas. 
  16. Elije el día de Reyes como el mejor para educar a los niños en la humildad: muchos padres dicen a sus hijos varias veces durante el año que esperen a pedir eso que quieren a los Reyes Magos o a Papá Noel, así fomentan la paciencia, pueden ahorrar para ese día y la ilusión de los niños crece. En cambio, muchos/as narcisistas dicen que hacer regalos a los niños en Navidad es maleducarlos y que solo pueden tener uno o dos. Esto suele ocurrir porque están frustrados, no les gustan los momentos demasiado alegres y están celosos de la atención que reciben los pequeños. No es extraño que los niños estén emocionados y los padres narcisistas les digan que es todo una tontería.
  17. Dice a los niños que Papá Noel o los Reyes Magos no existen: a veces hacen comentarios de este tipo cuando saben que un niño puede escucharlos, o se lo dicen directamente. Así evitan que estén demasiado alegres o que sigan creyendo en la magia, algo que les da mucha envidia. Además, a algunos les gusta ser ellos quienes dan la noticia.
  18. Tiene muestras de mala educación: puede utilizar un lenguaje malsonante, hacer bromas incómodas o llegar tarde a los eventos familiares. Podría parecer que siendo maleducado/a no alimenta su imagen de superioridad, pero realmente sí lo hace, ya que consigue que los demás se sientan despreciados.
  19. Si es el anfitrión, hará sentir inferiores a sus invitados: puede encargar alimentos de lujo que sus invitados ni siquiera sepan cómo comerse, ofrecerles lo menos elaborado del mundo para que se sientan poco especiales o hacer comentarios altaneros. De todas formas, no suelen ser los anfitriones, a no ser que realmente tengan mucho dinero y quieran que se note.
  20. Si es quien prepara o encarga el cátering, se asegurará de que algo no guste a los comensales: puede poner carne a los vegetarianos, o comprar una bebida que únicamente le guste a él/ella y no sacar ninguna más. Su intención es incomodar, frustrar y/o poner en un aprieto a los demás.

 

Estos son algunos de los comportamientos más comunes de los/as narcisistas en Navidad, que tienen como objetivo boicotear la alegría general de sus familiares y absorber su energía positiva. Cabe destacar que, alguna vez, si se trata de vuestras primeras Navidades juntos y lleváis muy poco tiempo, pueden comportarse adecuadamente para acabar de engatusarte o caer bien a tu familia. A partir de la segunda vez, se convertirá en uno de sus momentos preferidos del año para hacer sus fechorías.

Recuerda que no conseguirás nada pensando en el regalo perfecto, en la cena ideal o en cómo hacer que estén alegres durante los eventos. Su intención es molestarte para obtener un beneficio emocional y, por tanto, da igual si les gusta o no lo que les ofreces: difícilmente van a mostrarse satisfechos/as.

 

Los/as narcisistas se comportan de forma disruptiva durante la Navidad para arrastrarte a su miseria y robar tu energía positiva. -       

 

¿Has compartido la Navidad con algún/a narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Alerta: depredador/a emocional en línea

Alerta: depredador/a emocional en línea

Quizás te hayas dado cuenta de que hay algunas personas que se comportan y se comunican de una forma extraña a través del teléfono móvil, las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales. Siempre te dejan pensando: “¿Y por qué habrá hecho esto?”

Lo cierto es que, cuando se trata de depredadores emocionales, no hay ningún motivo específico para cada una de sus acciones. Estas personas hacen cosas extrañas en general y, con la aparición de internet, se han encontrado con un nuevo mundo de posibilidades para seguir haciéndolas también en línea. Pueden llegar a más personas en menos tiempo y obtener más atención y más suplemento narcisista con menos esfuerzo.

“¿Esto lo dirá por mí?”, “¿Se habrá enfadado?”, “¿He dicho algo malo?”, son preguntas que, si has tenido la mala suerte de intimar con un/a narcisista, psicópata o sociópata, te habrás hecho alguna vez.

 

10 comportamientos que llevan a cabo las personas abusadoras para aprovecharse de ti a través de internet

  1. Inicia una conversación contigo y cuando contestas se va: te saluda, le respondes, como mucho intercambiáis un par de frases más y deja la conversación. Entonces te quedas sorprendido/a o incluso preocupado/a: ¿qué ocurre? ¿se ha aburrido? ¿he dicho algo ofensivo? Con este comportamiento el /la depredador/a tiene dos objetivos principales: que controles al máximo todo lo que le dices (y estés hipervigilante y desestabilizado/a) y que pienses en él/ella.
  2. Deja tus mensajes importantes o tus preguntas en visto: si estás esperando una respuesta le resulta mucho más estimulante tardar en responder. Tú, como persona empática, te preguntarás si has dicho algo que pueda haberle sentado mal. Entonces, quizás insistas o pidas perdón por si acaso. Cuando alguien deja uno de tus mensajes en visto, puedes quedarte con la duda de si va a responder en otro momento o si ha terminado la conversación. Si sigues esperando, te sientes inquieto/a, piensas en lo que ha pasado y se lo cuentas a alguien, toda esa energía se la estás dedicando a él o a ella.
  3. Aparece y desaparece como si nada: puede irse en medio de una conversación, y volver a retomarla en el mismo punto tres días después, sin dar ninguna explicación. Como si hubiera estado ocupado/a o no tuvieras ninguna importancia. A veces, elige irse después de generarte un estado emocional negativo, hace ver que se ha enfadado o aburrido para que te quedes preocupado/a, y luego vuelve normal y, si dices algo al respecto, te acusa de montarte películas.
  4. “Se queda sin batería” cuando se cansa de hablar: cuando ya ha obtenido suficiente suplemento narcisista de ti, o cuando no le apetece seguir hablando, te dice que se está quedando sin batería, o apaga el teléfono directamente. No puedes decir nada, solo ser simpático/a y sumiso/a para que se lleve un buen recuerdo de ti cuando su móvil se apague.
  5. Publica estados ambiguos que parecen estar relacionados contigo: puede ser algo realmente sutil, puede utilizar en una de sus publicaciones una palabra específica que haya salido en vuestra conversación, publicar una foto muy parecida a una tuya o canciones que hablen de vuestra historia. Es una forma de hacerte luz de gas, ya que posiblemente acabarás pensando que estás obsesionado/a y que las coincidencias son solo alucinaciones tuyas.
  6. Evita las llamadas telefónicas directas: aceptar una llamada directa significa que la persona que está a su lado puede enterarse de que existes, y a la inversa, y probablemente eso no le convenga. Tampoco le apetece que alguien de la cafetería le oiga decir “Estoy en la reunión de trabajo”. Para ellos/as es mucho más cómodo hablar por mensaje, así pueden mentir deliberadamente.
  7. Activa el modo avión para que no puedas localizarlo/a: por una parte, las personas con este tipo de perfil psicológico suelen llevar varias vidas paralelas, especialmente en el ámbito sentimental y sexual. Entonces, es necesario para ellos/as crear un micromundo con cada uno/a de sus amantes, donde no existan más personas ni posibilidad de contactar con ellas. Por otra parte, el modo avión les permite crear angustia y desesperación en las personas que esperan sus respuestas o que se preocupan por ellos/as. No es de extrañar que hagan un viaje y activen ese modo durante más tiempo del necesario para que no puedas saber si han llegado sanos a su destino o que, después de una discusión, desaparezcan apagando el teléfono y, cuando estés lleno/a de furia y te sientas como un niño/a necesitado de afecto, vuelvan para salvarte o para repetirte que te montas películas y que simplemente se había quedado sin batería.
  8. Mira tus estados o tus stories: por una parte, a este tipo de personas les gusta mucho controlar a sus parejas y utilizan estos medios para conseguirlo. Por otra parte, el hecho de mirar tus estados le sirve para que te enteres de que lo ha hecho, y de ese modo puede reaparecer su recuerdo en tu cabeza. Algunas veces, es parte de la estrategia de seducción hacerte pensar que están totalmente interesados en cualquier detalle que publiques en tus redes.
  9. Agrega a tus amigos/as o familiares: ya sea para provocarte celos o inseguridad, para que tengas miedo de que desvele algún secreto que le contaste, los/as narcisistas son muy proclives a trazar amistad con la gente que te conoce, para ponerte nervioso/a, llamar tu atención o intentar desacreditarte.
  10. Hablarte a la hora de dormir: estos seres se sienten importantes cuando te contactan a una hora en la que saben que quieres dormir y que vas a decidir darles prioridad. Luego tardan en contestar, mientras se imaginan como aplazas tu sueño por ellos/as y te sientes insignificante. Si no respondes y lo haces al día siguiente, seguramente ya no querrán hablar: preferirán que te culpes por haber estado dormido/a y no atenderlos a la primera.

 

Estos son los comportamientos más comunes que pueden delatar a un depredador emocional a través del teléfono y de las redes sociales. Se trata de conductas que nos roban energía, nos provocan emociones negativas y nos crean inestabilidad emocional, actitudes de control e hipervigilancia.

Para ellos internet constituye una forma más de abuso y la exprimen al máximo. Por este motivo, es mejor que no dejemos entrar a ningún depredador en nuestras redes sociales. Especialmente, es importante no caer en ningún juego que inicien: no intentes molestarlos/as, ni mostrarles que eres mejor o más exitoso/a que ellos/as. Recuerda que no puedes competir con alguien que no tiene empatía, porque su venganza siempre será mayor. Lo mejor es borrarlos o bloquearlos, y seguir con tu vida de la mejor forma que puedas.

 

Los/as depredadores/as emocionales se comportan de forma extraña e inquietante en las redes sociales para llamar tu atención. -       

 

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¡Un abrazo!

A los/as narcisistas no les gustan las etiquetas

A los/as narcisistas no les gustan las etiquetas

No necesitas saber cómo se titula el libro que tienes en ese cajón que no abres nunca. Si tienes un bote de cristal y dentro hay garbanzos, quizás tampoco necesitas ponerle una etiqueta, porque puedes ver a través del recipiente. También puedes distinguir un tomate de una cebolla sin que haya una pegatina que indique su nombre pero, ¿recuerdas aquella vez que echaste azúcar en vez de sal a lo que estabas cocinando?

¿Cómo te sentirías si, en un laboratorio, alguien te hiciera sostener durante un rato una probeta con una solución química? ¿Y si te dijera que no puede decirte de qué sustancia se trata? ¿Se te pasaría por la cabeza mezclarla con otra cosa? Probablemente, te surgiría un sentimiento de peligro y aguantarías la probeta sin moverte demasiado.

Llegará un momento en la relación con un/a narcisista, en parte debido a sus comportamientos contradictorios, en que te preguntarás: ¿qué somos? ¿hacia dónde va esto? ¿mis emociones están en peligro? Entonces, contigo vulnerable, hará gala de una de sus actitudes más perversas y egoístas, la de… “es que a mí no me gustan las etiquetas”.

¿No le gustan las etiquetas o no le gustan las normas?

 

La doble moralidad de los/las narcisistas

Después de una etapa llena de amor, detalles, idealización y algunos comportamientos confusos, serás espectador/a en primera fila de un monólogo moralista, evolucionado y aparentemente superior en el que quedarás como una mala persona por preguntar acerca de vuestro compromiso.

Un/a narcisista te dirá cosas como:

  1. “Las etiquetas son para personas inseguras”
  2. “Poner una etiqueta a tu relación significa cosificar a tu pareja”
  3. “Nadie es propiedad de nadie”
  4. “Cuando una relación es verdadera no hace falta ponerle un nombre”
  5. “Las etiquetas son un invento de la sociedad”

 

¿Sabes por qué no les gustan?

Lo cierto es que, para ellos/as, no se trata de un tema de moralidad, sino de falta de empatía, resistencia a las normas y evitación de los vínculos de igualdad:

  1. Una etiqueta implica límites. Mientras no haya una etiqueta, no considerará que tiene límites ni obligaciones.
  2. Del mismo modo, sin etiquetas, a veces podrá reclamarte cosas que según él o ella deberías estar haciendo.
  3. Les gusta aprovecharse de ese “vacío legal” para hacerte sufrir.
  4. Las etiquetas las puede ver todo el mundo, y eso significa perder opciones de conquista.
  5. Piensan que, mientras no haya etiquetas, seguirás esforzándote en la relación hasta el agotamiento.
  6. Diciendo que las etiquetas son para personas inseguras o posesivas, puede modificar tu comportamiento (y tus cambios parecerán idea tuya).
  7. Acabarás creyendo que pedir compromiso significa ser mala persona.
  8. Negándote un lugar importante en su vida te hará sentir que hay algún problema contigo.
  9. Si te sientes inseguro/a sobre el tipo de relación que tenéis, tendrás más celos
  10. Él o ella sí que conoce cuál es vuestra etiqueta, pero sabe que no te va a gustar (porque conlleva una desigualdad).
  11. Te transmite una falta de interés en la relación que probablemente percibirás como una falta de interés hacia ti.
  12. Quien tiene la información tiene el poder.

Cuando un/a narcisista no quiera poner un nombre a vuestra relación porque “no le gustan las etiquetas”, no olvides que amigo/a también es una etiqueta. -       

 

Es normal que quieras ponerle un nombre a la relación

Una parte de nuestro autoconcepto está formada por lo que creemos que somos para los/as demás. Si alguien a quien queremos se niega a decirnos qué lugar ocupamos en su vida y al mismo tiempo tiene actitudes contradictorias, podemos llegar a sentir un gran vacío y mucha confusión sobre nuestro propio valor. No eres una mala persona, ni eres menos evolucionado/a o más posesivo/a por preguntar sobre la implicación o el grado de compromiso que tiene el otro en la relación.

¿Te imaginas no ponerle nombre a un bebé para que no se sienta cosificado? Es absurdo. Todas las personas merecen un nombre. ¿El nuevo nombre le quita la categoría de persona? Claro que no, todo lo contrario. El nombre lo hace más importante. ¿Llamar novia a tu novia le quita la categoría de persona? No, le da un lugar importante en tu vida. En una relación sana, decir que alguien es tu novio/a significa decir que es muy importante para ti, no que es de tu propiedad.

Estar en una relación con un/a narcisista que no te aclara cuál es vuestra situación sentimental es como estar en medio de la calle con los ojos vendados. Necesitas saber qué clase de relación tienes con esa persona para orientarte, para conocer tus límites y derechos (y saber si la otra persona tiene los mismos). También quieres saber si hay una intención de reciprocidad y si a la larga ese tipo de relación puede hacerte daño. Necesitas saber cuánta energía e ilusión invertir en ese proyecto. Es cierto que cada pareja tiene sus tiempos y que todos podemos equivocarnos al juzgar si una relación tendrá futuro, pero una persona sin empatía intentará alargar tu periodo de prueba a propósito para sacar el mayor provecho posible de la situación (y de tus emociones).

 

Entonces, ¿qué sois?

En la sociedad occidental, para la mayoría de las personas, la diferencia básica entre la amistad y el noviazgo radica en la fidelidad y el grado de implicación emocional. Para una persona narcisista tener una relación sin definir significa que puede hacer cualquier cosa sin dar ningún tipo de explicación, por ejemplo, comportarse de manera extraordinariamente romántica durante varios meses y, de repente, irse de vacaciones sin avisarte ni despedirse; apagar el teléfono durante días dejando un tema muy importante para ti sin resolver; desaparecer de forma intencionada cuando necesitas su ayuda o hablarte deliberadamente de una tercera persona para que sientas celos. Para el/la narcisista, no ser novios/as frecuentemente significa llevar al extremo los límites de la amistad con derechos.

Si no podéis decir explícitamente que sois novios, pero sí que podéis decir que sois amigos, es porque sois amigos. Cuando, después de un tiempo prudencial, alguien se niega a decirte qué tipo de relación tenéis, probablemente esa persona sí que lo sabe y por eso no necesita aclararlo.

 

Para una persona narcisista tener una relación sin definir significa que puede hacer cualquier cosa sin dar ningún tipo de explicación. -       

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¡Un abrazo!

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