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La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

Durante la primera fase de la relación con un/a narcisista, este/a te hará un love-bombing que te dejará en estado de embriaguez. Por una parte, su comportamiento te parecerá exagerado, pero, por otra, estarás tan feliz de que, al fin, una relación te salga bien desde el principio que te dejarás llevar por esas emociones tan bonitas y esa sensación de tranquilidad.

A menudo, a las víctimas de narcisistas les cuesta detectar si realmente han estado con uno de ellos, ya que todavía tienen esperanzas y con el tiempo van olvidando la intensidad que tuvo ese bombardeo de amor. No obstante, hay algo que suelen detectar con más facilidad, y es que en un momento dado las cosas empezaron a torcerse y ya no volvieron a ser como antes.

Esto puede ocurrir en las relaciones sanas, cuando de repente uno descubre algo sobre el otro que no es capaz de tolerar y se replantea si seguir o no con esa persona. Suele tratarse de un descubrimiento impactante que choca con los valores que tiene el que se replantea seguir.

En una relación con un/a narcisista, hay un punto de inflexión que poco tiene que ver con los valores personales de este/a. Sencillamente tiene que ver con que das una señal de afecto que le hace entender que te ha atrapado. Ya estás en su telaraña y es hora de cocinarte. Con frecuencia, esa señal de afecto es una de las siguientes:

  1. Le dices te quiero por primera vez (aunque él o ella ya te lo hubiera dicho antes)
  2. Le haces un regalo
  3. Haces algo que rompe un poco vuestra rutina (le propones un viaje, lo vas a buscar al trabajo, lo contactas por otro medio distinto al habitual…). Él o ella siente que “has roto las normas” o te has salido un poco de lo establecido y necesita poner en orden las cosas de nuevo, aunque lo que hayas hecho sea una tontería.

Ante tu muestra de afecto o tu iniciativa, todo cambiará y caerás en la fase de la devaluación.

 

¿En qué consiste la fase de la devaluación?

El/la narcisista se enfadará o se pondrá triste, y luego empezará a mostrarse decepcionado/a. Tú no entenderás nada, pero al tener como punto de referencia esa iniciativa que tomaste, entenderás que tienes que compensar esa “rapidez” o “torpeza” con la que supuestamente actuaste y que lo mejor será dejar que él o ella leve el ritmo de la relación.

Teniendo eso en cuenta, tú te quedas sin demasiadas opciones. Ya que no puedes decidir nada en la relación, sin querer entrarás en un bucle psicológico que te llevará a “mejorarte a ti mismo/a” hasta que el/la narcisista te acepte de nuevo. Porque sí, quizás seguís en la relación, pero sientes que que ya no le gustas y que está profundamente decepcionado/a contigo.

 

¿Cómo manifiesta el/la narcisista esta decepción?

Además de la reacción a tu supuesta iniciativa incorrecta (que a veces ni siquiera existe), durante la fase de devaluación va a empezar a mostrar diversas conductas:

  1. Ya no te idolatra, se muestra indiferente ante ti.
  2. Cuando le cuentas algo (puede ser gracioso, triste o alegre), no expresa la emoción que sabe que toca, te priva de ella. Solo muestra una cara neutra y actúa como si lo que dijeras fuera decepcionante o no cumpliera con sus expectativas. ¿Le has contado un chiste? No le hace ninguna gracia. ¿A alguien le ha ocurrido algo triste? Su cara seguirá absolutamente neutra. ¿Tu amiga va a tener un bebé? Pues como todo el mundo, ¿cuál es la noticia?
  3. Te corrige constantemente cuando intentas decirle algo. Te interrumpe para robarte la energía. Mientras hablas parece estar buscando la forma de destrozar tus argumentos o de encontrar una incongruencia. El mensaje que te transmite es: “Tú siempre con tus errores y haciendo las cosas de cualquier manera”.
  4. Está triste y desmotivado/a, dice que no hay nada en su vida que le haga ilusión o que vaya bien. Entonces no sabes si es que lo vuestro tampoco va bien o es que para él/ella no es importante.
  5. Habla de amor y de relaciones como si estuviera soltero/a. Hace comentarios como “cuando conoces a la persona de tu vida…” o “cuando estás realmente ilusionado con alguien…”, como si vosotros estuvierais muy lejos de eso. Puede que en estas circunstancias, después del love-bombing, diga que solo sois amigos o que nunca quiso tener una relación.
  6. Se muestra alegre con todo el mundo excepto contigo.
  7. Si intentas alegrarle el día, regalarle algo o hacer o decir cualquier cosa que le hubiera gustado hace un mes, “ya no le gusta, no tienes ni idea de cómo es y tus soluciones y propuestas no le sirven si eres tú quien las ha pensado”.
  8. Intenta contagiarte ese profundo sentimiento de tristeza y desmotivación.
  9. Si tienes alguna necesidad, serás tildado/a de inmaduro. Si él o ella tiene una necesidad, intentarás ayudar pero tu ayuda no servirá para nada (ya que tú “no sabes, no entiendes y tus ideas no valen”).
  10. No te tendrá en cuenta para cosas importantes y te hará sentir como un niño/a pequeño/a que no comprende que los mayores están ocupados.
  11. Puede que hable de terceras personas y que te compare directa o indirectamente con ellas.
  12. Sus emociones positivas hacia ti, si aparecen alguna vez, durarán muy poco y serán impredecibles: estarás en una montaña rusa emocional.

 

7 consejos importantes para sobrevivir a la devaluación narcisista

¿Estás pasando por esta fase? Recuerda protegerte y aplicar los siguientes consejos:

  1. Asume que, a la larga, lo mejor va a ser el contacto cero, ya que estas personas no cambian.
  2. No caigas en la trampa de mostrarte siempre “difícil de conquistar” para que te persiga eternamente. No estás ante una buena persona y no debes subestimar sus técnicas. Lo más probable es que acabes cayendo o qué él/ella pase de mostrar amor a mostrar ira y a darte problemas serios.
  3. No dejes tu vida a un lado, así el posible abandono o rechazo no será tan doloroso para ti.
  4. Si te hace sentir celoso/a de una tercera persona, recuerda que lo más probable es que no tenga nada con ella y, en caso de tenerlo, esa persona empezará a pasarlo mal muy pronto y no tienes nada que envidiar, ya que tú, si te lo propones, puedes ser libre y alejarte de/la narcisista, porque ya sabes lo que hay.
  5. Ten claro que su tristeza y su desmotivación no son responsabilidad tuya.
  6. Cuida mucho tu autoestima para poder salir de este tipo de relaciones en cuanto las detectes y no engancharte.
  7. No compitas con el/la narcisista, recuerda que nunca podrás ganar contra una persona que no tiene empatía ni escrúpulos.

 

La devaluación narcisista consiste en hacerte sentir que has hecho algo mal y has decepcionado a esa persona en lo más profundo. El objetivo de hacerte sentir eso es que te deprimas, te esfuerces por recuperar su aprobación y seas más dócil y obediente. -       

¿Te ha servido este post? ¿Has pasado por una devaluación narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

(¡Por cierto, la imagen es de <a href=’https://www.freepik.es/vectores/triste’>Vector de Triste creado por stories – www.freepik.es</a>!)

 

¡Un abrazo!

11 FALSOS MITOS sobre los/as narcisistas que deberías borrar de tu mente ahora mismo

11 FALSOS MITOS sobre los/as narcisistas que deberías borrar de tu mente ahora mismo

Recuerdo que, años atrás, paseando con una amiga por un centro comercial, vi pasar a una pareja de jóvenes: una chica alta, rubia, con el pelo por la cintura, con un cuerpo que hubiera levantado pasiones en cualquier lugar, vestida al detalle y subida en unos tacones espectaculares, caminaba serena y con la cabeza alta. A su lado estaba su novio, también guapísimo, de pelo castaño, ojos azules, con una figura de portada y vestido con un traje impecable. Ambos tan perfectos, hechos el uno para el otro, generaban un efecto halo especial a cada paso que daban. Entonces, una niña que corría chocó contra la chica y esta se puso a la altura de la pequeña para sonreírle y preguntarle si estaba bien.

En ese momento, mi amiga, sorprendida por el gesto cariñoso, dijo: <<Vaya, pensaba que eran los típicos narcisistas>>.

Hay algunas personas que asocian el trastorno narcisista con la belleza, el perfeccionismo, la arrogancia y la antipatía. Pero, ¿qué hay de cierto en todo eso? ¿Qué tienen que ver esos rasgos con el trastorno de la personalidad?

Evidentemente, no por ser guapa tu vecina es una narcisista, ni el joyero de tu pueblo por poner las piedrecitas en un orden perfecto. Estas asociaciones se deben, en parte, a la historia de Narciso, un joven muy guapo que admiraba su reflejo en el agua, y a las connotaciones negativas que tiene para algunas personas el hecho de superar a alguien en cualquier ámbito. Pero lo cierto es que el trastorno va mucho más allá del juicio superficial que podemos hacer sobre alguien que se preocupa por su cuerpo y que sube muchas fotos a Instagram.

 

11 falsos mitos sobre los/as narcisistas que deberías borrar de tu mente ahora mismo

1. Los narcisistas son guapos: o, peor, “los guapos tienen más probabilidades de volverse narcisistas”. La verdad es que no tiene nada que ver la belleza física con el Trastorno Narcisista. Hay algunos que, para llenar su ego, van al gimnasio, se visten con ropa cara y recurren a la cirugía estética, porque han puesto gran parte de su valor en su imagen física. No obstante, hay otros que hacen todo lo contrario y buscan ser especiales por descuidar su imagen.

2. Los narcisistas siempre se están mirando al espejo: como decíamos, no todos los narcisistas están obsesionados con su imagen física, cada uno tiene un talón de Aquiles diferente. Si se miran es para comprobar que todo está bien. No lo hacen para admirarse sino por inseguridad. Para ellos es muy importante la imagen que dan, pero no necesariamente la física.

3. Los narcisistas son simpáticos con sus amigos: nada más lejos de la realidad. Los narcisistas son encantadores con todos (o casi todos) mientras la relación se mantiene fría y no conocen mucho a la otra persona. Cuando se relacionan con sus amigos de verdad, con su familia y con su pareja se vuelven mezquinos, sarcásticos, provocadores y (pasivo-)agresivos.

4. Los narcisistas se hacen muchas fotos: de nuevo, depende mucho de cada persona. Quizás los narcisistas que se ven guapos se hacen fotos para sí mismos. Pero no les suele gustar que haya fotos suyas fuera de su control.

5. Los narcisistas están todo el día publicando en redes sociales: otro falso mito. ¿Hay alguien en tus redes que esté publicando a cada hora dónde está, qué come o dónde ha pasado las vacaciones? Eso, cuando es constante y excesivo, puede responder más a una necesidad de aprobación y de socialización. Los narcisistas son diferentes. Por una parte, hay tanta gente engañada en su vida que no la pueden juntar a toda en una misma red social: unos contactos podrían escribir cosas que otros no saben, se podrían descubrir infidelidades, perderían parte de su misterio y podrían ser descubiertos haciendo algo malo, cosa que estropearía la imagen que quieren dar. Por otra parte, no soportan las críticas y no les gusta nada dar una opinión y que les lleven la contraria. Así que muchos prefieren mantenerse un poco alejados de las redes, a no ser que las usen para espiar y controlar a sus presas.

6. Los narcisistas tienen una buena posición económica: los hay que tienen altos puestos en su empresa y los hay sin ninguna solvencia. En algunos casos, buscan parejas que los mantengan y se aprovechan de la situación hasta que la otra persona los echa de casa.

7. Los narcisistas buscan una pareja narcisista: todo lo contrario. Los narcisistas buscan parejas alegres, empáticas y con mucha energía a las que poder extraer todas esas cualidades abusando de ellas. Es probablemente el vínculo más tóxico que generan en su vida.

8. Los narcisistas tienen familias e hijos perfectos: en absoluto. Muchos narcisistas han generado esos patrones de comportamiento porque vienen de una familia disfuncional, y actualmente intentan curar su herida inflando su gran (y frágil) ego. En cuanto a los hijos, para un narcisista suele ser complicado admitir que alguno de ellos no siga los pasos marcados. Esto ocurre porque entienden que un hijo es una extensión de ellos mismos y que debería hacer lo que él/ella como padre o madre quisiera. Por lo general, tendrán un hijo trofeo y un chivo expiatorio, es decir, un hijo del que presumir y otro al que echarle todas las culpas. Estos, probablemente, tengan algún tipo de secuela emocional en su madurez.

9. Los narcisistas tienen muchos amigos: eso no es del todo cierto. Los narcisistas tienen conocidos a su alrededor, y algún mono volador que les sigue el juego y los ayuda en sus fechorías. No obstante, amigos como tal, no suelen tener. Si tienen alguno no suelen establecer un vínculo del todo profundo y, si lo hacen, la relación se vuelve tóxica para el otro enseguida.

10. Los narcisistas tienen la autoestima muy alta, están enamorados de sí mismos: los narcisistas actúan como si se creyeran especiales y con más derechos que el resto, pero eso no implica que tengan la autoestima alta. Precisamente, si necesitan exprimir a los demás y tener la admiración de todo el mundo es porque se han construido un falso ego que justo al llenarse empieza a vaciarse otra vez.

11. Los narcisistas tienen una vida sexual muy intensa: mentira. Supongo que este mito se deriva de la idea de que los narcisistas son guapos y atractivos pero, como hemos dicho, hay de todo. Los hay muy promiscuos y los hay asexuales. Pero para la gran mayoría el sexo no es placentero en sí mismo, es solo una señal de conquista que les permite sentirse más valiosos, y una forma de manipular y controlar a su compañero/a.

 

Los narcisistas no son aquellos que se pasan horas mirándose al espejo. Son aquellos que te miran a ti, buscando lo que les interesa, y te lo roban. -       

¿Te ha servido este post? ¿Conoces algún otro falso mito sobre el narcisismo? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Narcisistas en Navidad

Narcisistas en Navidad

La Navidad es una época llena de altibajos para las personas narcisistas. Por una parte, tienen muchas oportunidades de arruinar la felicidad de los demás y, por otra, se encuentran de frente con la causa de uno de sus vacíos: la incapacidad de sentir alegría. Pasar las fiestas con ellos/as, especialmente si eres su pareja, será como golpearte contra una roca, te harán ver su lado más cruel y perverso. Algunas veces se tratará de acciones sutiles que te harán dudar de su intencionalidad, y otras veces serán cortantes y directos/as. Necesitan hacer esas cosas porque no conocen las emociones positivas que conlleva la época (felicidad, amor verdadero, unión…) y su única forma de aliviar su frustración y controlar lo que ocurre es decidiendo lo que tú vas a sentir en cada momento.

A continuación, te explico algunos de los comportamientos que llevan a cabo para boicotear las fiestas.

 

20 comportamientos malintencionados de un/a narcisista en Navidad  

  1. Te dice que está deprimido/a: esta es una forma genial de disminuir tu alegría. Si él/ella está deprimido, tú le prestarás atención y te sentirás culpable por estar bien delante de él, así que te verás obligado/a a sufrir y a la vez a estar lo suficientemente alegre como para ayudarlo/a. Un cóctel que acabará con tu energía.
  2. Evita envolver los regalos o te dice qué hay dentro del paquete antes de que lo abras: No le gusta que sientas ilusión imaginando qué es su regalo, ni quiere que pienses que se ha molestado en envolverlo (eso sería rebajarse). Si pudiera, te lo tiraría al suelo para que lo cogieras de ahí. Si por casualidad está envuelto, quizás haga un comentario sobre que eso lo hizo el dependiente de la tienda. También puede ocurrir que ciertos regalos vengan con una tarjeta para dedicar. Escribirá cualquier cosa sencilla o la dejará en blanco. Lo que pretende es que, ya que vas a ser protagonista por un momento, recibas cierta dosis de desprecio y te desanimes.
  3. Crea una discusión justo antes de que os encontréis con tu familia: una cosa que les encanta es subirte a una montaña rusa emocional. En todo caso, para el/ella es importante que no estés alegre, así que si sabe que estáis a punto de llegar a un evento familiar en el que reinará la felicidad, es posible que intente rebajar el nivel, incluso antes de que la sientas.
  4. Pone mala cara mientras estáis con otras personas o, al contrario, se esfuerza por estar mucho más alegre que tú: por lo general, su estado de ánimo será diferente al tuyo. Si estás triste se mostrará muy alegre y de ese modo te dejará en evidencia y robará la poca energía que te quede. Si estás feliz, pondrá mala cara de modo que tengas que prestarle atención, hacerte cargo de sus problemas inventados y sientas menos alegría.
  5.  Te hace regalos impersonales: los regalos impersonales son una forma de ninguneo. Especialmente si se nota que es algo muy barato o que ha comprado en la sección de adornos de la tienda de todo a un euro. Lo que pretende es que te des cuenta de que no eres importante, que no se ha molestado en pensar. Simplemente ha ido a la tienda y ha elegido cualquier cosa. ¡Ojo! A veces las personas no nos arriesgamos mucho con el tipo de regalo para asegurarnos de que a la otra persona le guste y elegimos bombones, perfume o una corbata. No obstante, no hay una mala intención detrás de eso, ni falta de interés en quien recibe el regalo, sino todo lo contrario. En cambio, en el caso de los/as narcisistas sí hay una mala intención: que te des cuenta de que no se han esforzado o bien que pienses que no tienes personalidad ni gustos propios (no eres nadie) y por eso no se les ocurre nada más que un regalo neutro. Un comentario que les gusta hacer es “compré lo mismo para todos” o “alguien me aconsejó que comprara esto y no quise pensar más”. Por otra parte, están los/as narcisistas con mucho dinero que hacen regalos caros con la intención de mostrar su superioridad. En ese caso, quizás elijan algo que has dicho que no te gusta o se gasten una cantidad desproporcionada en una tontería. 
  6. Intenta ser el centro de atención en los eventos familiares: ya sea hablando por teléfono durante la comida familiar, diciendo que se encuentra mal, hablando de sí mismo/a o de alguno de sus logros o estando totalmente callado/a, intentará desviar la atención del grupo hacia él/ella. Será quien más anécdotas aporte a la conversación o bien no hablará en todo el rato para generar incomodidad.
  7. Se viste de forma inadecuada: quizás lleva traje y corbata, un vestido de gala o varios diamantes para ir a comer con las personas más humildes de la familia. También puede ocurrir que vista de forma poco respetuosa o que vaya especialmente desarreglado/a para hacer daño y quitar importancia a quienes sí se han esforzado por él/ella.
  8. Saca temas incómodos mientras estáis en la mesa: cualquier persona con cabeza sabe que la cena de Nochebuena no es un momento apropiado para hablar de los suspensos de tu sobrino, para contar vuestras intimidades o para comentar su opinión sobre el secreto familiar que le contaste. Una persona narcisista sabe que esos temas levantarán discusiones e incomodidades y le permitirán absorber la alegría de los demás comensales.
  9. Hace comentarios que rompen la magia del momento: ¿alguien ha dicho que el próximo será un buen año? Ahí está el/la narcisista para recordarle que lo mismo dijo el año anterior. ¿Estáis comiendo las uvas? Entre campanada y campanada oiréis un comentario inapropiado que pretenda frenar la emoción del momento. ¿Hay un niño abriendo su regalo? El/la narcisista, celoso, intentará desviar la atención haciendo alguna broma de mal gusto. Los comentarios pesimistas y los chistes inadecuados serán su forma preferida de poner realidad en la magia y cinismo en la alegría.
  10. No coopera, ni con la positividad del momento ni con las tareas en grupo: los/as narcisistas suelen mostrarse tristes, indiferentes o enfadados cuando los demás rebosan de alegría. Es una forma de romper el momento y frustrar al resto de personas. Tampoco les gusta colaborar en nada que se haga en grupo. Prefieren dirigir. Si estáis recogiendo la mesa, él/ella dirá que lo hará en cuanto acabe de enviar un mensaje. Si estáis jugando a un juego, querrá saltarse las normas o se centrará en ganar cuando todo el mundo esté pendiente solo de pasárselo bien. El caso es llevar la contraria y mostrarse no cooperativo, para truncar lo que sea que estén haciendo los demás.
  11. No valora lo que tú le ofreces: si le regalas algo, por más que hayas pensado durante mucho tiempo en qué comprarle y hayas hecho el mayor de tus esfuerzos, se mostrará insatisfecho/a. Incluso aunque le guste lo que le regales, siempre le sacará algún defecto. Quizás se trate de una camisa muy bonita si no fuera porque esa marca es de poca calidad, de un libro que podría llegar a ser interesante si no fuera tan largo o de un viaje a una ciudad cercana que no tiene nada que ver con el viaje a Nueva York que le regaló su ex.
  12. Hace todo a última hora: compra los regalos a última hora, se ducha a la hora de salir, camina en vez de coger el coche para llegar tarde a propósito. Es, de nuevo, una forma de hacerte sentir poco importante y la última de sus prioridades. Además, si llega tarde a un evento con tu familia, tendrá ocasión de molestar con su mala educación.
  13. Te provoca celos deliberadamente: las Navidades son un buen momento para triangular. La excusa de las fiestas y la llegada del nuevo año le sirven para ponerse en contacto con sus ex y potenciales conquistas (también las imaginarias) y felicitarlos/as, y seguramente no se esconderá para hacerlo. No es necesario que le preguntes qué hace, ya lo sabes, y siempre distorsionará la verdad para ocultar sus intenciones o para que te duela más. 
  14. Menosprecia lo que te regalan: si alguien te hace algún regalo, el/la narcisista se encargará de hacer algún comentario que lo infravalore. Puede decir que esa persona solo quiere quedar bien contigo, que no te quiere, puede buscar el precio del producto y decírtelo, criticar su calidad o poner en duda tu capacidad para usarlo.
  15. Habla sobre lo terrible que es el consumismo: te hará sentir mala persona por algo que haces con buena intención (comprar regalos) y convertirá el evento en “consumismo y falta de criterio propio”. Así robará energía y acabará con la ilusión de las personas que lo/a rodean. Los/as narcisistas odian las cosas bonitas, así que ante regalos baratos dirán que podrías haber hecho un regalo mejor, y ante regalos caros dirá que eres superficial y que te dejas llevar por las grandes empresas. 
  16. Elije el día de Reyes como el mejor para educar a los niños en la humildad: muchos padres dicen a sus hijos varias veces durante el año que esperen a pedir eso que quieren a los Reyes Magos o a Papá Noel, así fomentan la paciencia, pueden ahorrar para ese día y la ilusión de los niños crece. En cambio, muchos/as narcisistas dicen que hacer regalos a los niños en Navidad es maleducarlos y que solo pueden tener uno o dos. Esto suele ocurrir porque están frustrados, no les gustan los momentos demasiado alegres y están celosos de la atención que reciben los pequeños. No es extraño que los niños estén emocionados y los padres narcisistas les digan que es todo una tontería.
  17. Dice a los niños que Papá Noel o los Reyes Magos no existen: a veces hacen comentarios de este tipo cuando saben que un niño puede escucharlos, o se lo dicen directamente. Así evitan que estén demasiado alegres o que sigan creyendo en la magia, algo que les da mucha envidia. Además, a algunos les gusta ser ellos quienes dan la noticia.
  18. Tiene muestras de mala educación: puede utilizar un lenguaje malsonante, hacer bromas incómodas o llegar tarde a los eventos familiares. Podría parecer que siendo maleducado/a no alimenta su imagen de superioridad, pero realmente sí lo hace, ya que consigue que los demás se sientan despreciados.
  19. Si es el anfitrión, hará sentir inferiores a sus invitados: puede encargar alimentos de lujo que sus invitados ni siquiera sepan cómo comerse, ofrecerles lo menos elaborado del mundo para que se sientan poco especiales o hacer comentarios altaneros. De todas formas, no suelen ser los anfitriones, a no ser que realmente tengan mucho dinero y quieran que se note.
  20. Si es quien prepara o encarga el cátering, se asegurará de que algo no guste a los comensales: puede poner carne a los vegetarianos, o comprar una bebida que únicamente le guste a él/ella y no sacar ninguna más. Su intención es incomodar, frustrar y/o poner en un aprieto a los demás.

 

Estos son algunos de los comportamientos más comunes de los/as narcisistas en Navidad, que tienen como objetivo boicotear la alegría general de sus familiares y absorber su energía positiva. Cabe destacar que, alguna vez, si se trata de vuestras primeras Navidades juntos y lleváis muy poco tiempo, pueden comportarse adecuadamente para acabar de engatusarte o caer bien a tu familia. A partir de la segunda vez, se convertirá en uno de sus momentos preferidos del año para hacer sus fechorías.

Recuerda que no conseguirás nada pensando en el regalo perfecto, en la cena ideal o en cómo hacer que estén alegres durante los eventos. Su intención es molestarte para obtener un beneficio emocional y, por tanto, da igual si les gusta o no lo que les ofreces: difícilmente van a mostrarse satisfechos/as.

 

Los/as narcisistas se comportan de forma disruptiva durante la Navidad para arrastrarte a su miseria y robar tu energía positiva. -       

 

¿Has compartido la Navidad con algún/a narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

La triangulación narcisista

La triangulación narcisista

 

La triangulación es un método de manipulación que consiste en crear un triángulo imaginario en el que hay tres vértices: el verdugo, la víctima y la/las persona/as a las que se pretende comparar con la víctima. La idea es que esta salga desfavorecida en la comparación y que se esfuerce por parecerse a lo que su verdugo espera de ella.

Por ejemplo, una mujer podría decirle a su marido: “Tengo un compañero de trabajo que siempre me regala cosas”. De este modo, conseguirá que su marido sienta que no está a la altura y que debe regalarle más cosas, iniciando, sin darse cuenta, una competición con el compañero de trabajo.

En la mayoría de ocasiones en las que hay triangulación se da una traición o violación del vínculo entre la víctima y el verdugo, se rompe la confianza y el respeto, de modo que la víctima se siente dañada en lo más profundo. Por ejemplo, imaginemos que una chica le dice a su novio que se siente insegura al desnudarse cuando tienen intimidad, y él, al día siguiente, le dice: “He comentado con mi ex lo de tu inseguridad y ella opina que, como pareces insegura en otros aspectos, quizás deberías hacer terapia.”

La triangulación es un método de manipulación psicológica que pretende que la víctima se compare con otra persona y se esfuerce hasta el agotamiento por conservar la relación con su verdugo. -       

 

¿Cuáles son las intenciones de un/una manipulador/a al utilizar esta técnica?

Hay seis razones básicas por las que alguien aplica la triangulación, aunque todas se reducen a obtener control sobre la víctima y sus emociones. Estas razones son:

  1. Provocar celos: No es necesario que el/la abusador/a diga explícitamente que otra persona es mejor que su víctima. Es suficiente con que hable constantemente de ella o con que tenga más en cuenta su opinión (de este modo, la víctima acaba interiorizando que ella no tiene criterio). Se puede dar entre parejas, entre padres e hijos, entre amigos, etc. La víctima puede sentir verdadero temor a perder el afecto de su verdugo debido a la existencia de esa otra persona.
  2. Generar inseguridad en su víctima o hacerla sentir inferior: “Mira qué buenas notas saca nuestro vecino, seguro que si te esfuerzas puedes sacar también buenas notas, dentro de tus posibilidades”. Ahí el verdugo le está diciendo a su víctima que no es tan inteligente como el vecino y que, si se esfuerza, tampoco lo será, pero podrá parecerse y obtener así su aprobación. Otros ejemplos en los que se buscaría generar inseguridad podrían ser: “Qué simpático es tu amigo, me extraña que os llevéis tan bien” o “Qué bien se le da a este chico hablar en público, tú en cambio eres más tímido”.
  3. Provocar un cambio de conducta: No siempre se pone a esa tercera persona en un pedestal, a veces ocurre totalmente lo contrario. Cuando lo que se pretende es insultar a la víctima de forma indirecta, se puede hablar mal de una persona que tenga una característica similar a ella, para hacer que cambie de conducta. Si tu pareja te dice: “Odio a la gente que siempre lleva zapatillas de deporte”, y tú te miras los pies y te das cuenta de que es tu caso, quizás te está aplicando este tipo de triangulación negativa. De este modo puede conseguir que cambies y que te sientas incómodo/a al no saber si se está refiriendo a ti o si en realidad no se ha dado cuenta y no tiene mala intención. De todos modos, te está haciendo saber que hay algo de ti que no le gusta.
  4. Hacer que la víctima dude de su percepción y/o criterio: “Todos piensan que lo que hago es normal” o “Nadie cree que tengas indicios para pensar que soy infiel”.
  5. Aislar a la víctima: “En el trabajo todos te odian, aunque tú no lo veas” o “Tu familia no te quiere” son frases que buscan aislar a la víctima para tener mayor control sobre ella.
  6. Provocar una reacción y alimentar su propio ego: Por lo general, a las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad les gusta que sus víctimas reaccionen a las provocaciones de forma notoria, les gusta que griten y lloren, porque así sustraen ese suplemento narcisista que tanto ansían. No obstante, si lo hacen, las acusan de dramáticas y exageradas, para generarles más inseguridad y hacer que la próxima vez se contengan y sufran en silencio hasta el próximo estallido, que después de la contención será realmente prometedor.

 

Entonces, ¿qué relación hay entre la inseguridad de la víctima y el poder del abusador?

Una persona insegura o con la autoestima muy dañada es alguien que, en la mayoría de casos, acaba sufriendo dependencia emocional en sus relaciones. Es, por tanto, mucho más fácil de controlar y dominar, y está en disposición de entregarse completamente a la relación con su abusador/a para lograr su aprobación y evitar el descarte o la ruptura. En ese punto, el /la narcisista tiene todo el poder y puede abusar de su víctima a su antojo con pocas posibilidades de que esta se marche.

 

¿Te ha ocurrido alguna vez? ¿Te han triangulado de algún modo que no aparece en este artículo? Deja un comentario y comparte tu experiencia.

 

¡Un abrazo!

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