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La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

Durante la primera fase de la relación con un/a narcisista, este/a te hará un love-bombing que te dejará en estado de embriaguez. Por una parte, su comportamiento te parecerá exagerado, pero, por otra, estarás tan feliz de que, al fin, una relación te salga bien desde el principio que te dejarás llevar por esas emociones tan bonitas y esa sensación de tranquilidad.

A menudo, a las víctimas de narcisistas les cuesta detectar si realmente han estado con uno de ellos, ya que todavía tienen esperanzas y con el tiempo van olvidando la intensidad que tuvo ese bombardeo de amor. No obstante, hay algo que suelen detectar con más facilidad, y es que en un momento dado las cosas empezaron a torcerse y ya no volvieron a ser como antes.

Esto puede ocurrir en las relaciones sanas, cuando de repente uno descubre algo sobre el otro que no es capaz de tolerar y se replantea si seguir o no con esa persona. Suele tratarse de un descubrimiento impactante que choca con los valores que tiene el que se replantea seguir.

En una relación con un/a narcisista, hay un punto de inflexión que poco tiene que ver con los valores personales de este/a. Sencillamente tiene que ver con que das una señal de afecto que le hace entender que te ha atrapado. Ya estás en su telaraña y es hora de cocinarte. Con frecuencia, esa señal de afecto es una de las siguientes:

  1. Le dices te quiero por primera vez (aunque él o ella ya te lo hubiera dicho antes)
  2. Le haces un regalo
  3. Haces algo que rompe un poco vuestra rutina (le propones un viaje, lo vas a buscar al trabajo, lo contactas por otro medio distinto al habitual…). Él o ella siente que “has roto las normas” o te has salido un poco de lo establecido y necesita poner en orden las cosas de nuevo, aunque lo que hayas hecho sea una tontería.

Ante tu muestra de afecto o tu iniciativa, todo cambiará y caerás en la fase de la devaluación.

 

¿En qué consiste la fase de la devaluación?

El/la narcisista se enfadará o se pondrá triste, y luego empezará a mostrarse decepcionado/a. Tú no entenderás nada, pero al tener como punto de referencia esa iniciativa que tomaste, entenderás que tienes que compensar esa “rapidez” o “torpeza” con la que supuestamente actuaste y que lo mejor será dejar que él o ella leve el ritmo de la relación.

Teniendo eso en cuenta, tú te quedas sin demasiadas opciones. Ya que no puedes decidir nada en la relación, sin querer entrarás en un bucle psicológico que te llevará a “mejorarte a ti mismo/a” hasta que el/la narcisista te acepte de nuevo. Porque sí, quizás seguís en la relación, pero sientes que que ya no le gustas y que está profundamente decepcionado/a contigo.

 

¿Cómo manifiesta el/la narcisista esta decepción?

Además de la reacción a tu supuesta iniciativa incorrecta (que a veces ni siquiera existe), durante la fase de devaluación va a empezar a mostrar diversas conductas:

  1. Ya no te idolatra, se muestra indiferente ante ti.
  2. Cuando le cuentas algo (puede ser gracioso, triste o alegre), no expresa la emoción que sabe que toca, te priva de ella. Solo muestra una cara neutra y actúa como si lo que dijeras fuera decepcionante o no cumpliera con sus expectativas. ¿Le has contado un chiste? No le hace ninguna gracia. ¿A alguien le ha ocurrido algo triste? Su cara seguirá absolutamente neutra. ¿Tu amiga va a tener un bebé? Pues como todo el mundo, ¿cuál es la noticia?
  3. Te corrige constantemente cuando intentas decirle algo. Te interrumpe para robarte la energía. Mientras hablas parece estar buscando la forma de destrozar tus argumentos o de encontrar una incongruencia. El mensaje que te transmite es: “Tú siempre con tus errores y haciendo las cosas de cualquier manera”.
  4. Está triste y desmotivado/a, dice que no hay nada en su vida que le haga ilusión o que vaya bien. Entonces no sabes si es que lo vuestro tampoco va bien o es que para él/ella no es importante.
  5. Habla de amor y de relaciones como si estuviera soltero/a. Hace comentarios como “cuando conoces a la persona de tu vida…” o “cuando estás realmente ilusionado con alguien…”, como si vosotros estuvierais muy lejos de eso. Puede que en estas circunstancias, después del love-bombing, diga que solo sois amigos o que nunca quiso tener una relación.
  6. Se muestra alegre con todo el mundo excepto contigo.
  7. Si intentas alegrarle el día, regalarle algo o hacer o decir cualquier cosa que le hubiera gustado hace un mes, “ya no le gusta, no tienes ni idea de cómo es y tus soluciones y propuestas no le sirven si eres tú quien las ha pensado”.
  8. Intenta contagiarte ese profundo sentimiento de tristeza y desmotivación.
  9. Si tienes alguna necesidad, serás tildado/a de inmaduro. Si él o ella tiene una necesidad, intentarás ayudar pero tu ayuda no servirá para nada (ya que tú “no sabes, no entiendes y tus ideas no valen”).
  10. No te tendrá en cuenta para cosas importantes y te hará sentir como un niño/a pequeño/a que no comprende que los mayores están ocupados.
  11. Puede que hable de terceras personas y que te compare directa o indirectamente con ellas.
  12. Sus emociones positivas hacia ti, si aparecen alguna vez, durarán muy poco y serán impredecibles: estarás en una montaña rusa emocional.

 

7 consejos importantes para sobrevivir a la devaluación narcisista

¿Estás pasando por esta fase? Recuerda protegerte y aplicar los siguientes consejos:

  1. Asume que, a la larga, lo mejor va a ser el contacto cero, ya que estas personas no cambian.
  2. No caigas en la trampa de mostrarte siempre “difícil de conquistar” para que te persiga eternamente. No estás ante una buena persona y no debes subestimar sus técnicas. Lo más probable es que acabes cayendo o qué él/ella pase de mostrar amor a mostrar ira y a darte problemas serios.
  3. No dejes tu vida a un lado, así el posible abandono o rechazo no será tan doloroso para ti.
  4. Si te hace sentir celoso/a de una tercera persona, recuerda que lo más probable es que no tenga nada con ella y, en caso de tenerlo, esa persona empezará a pasarlo mal muy pronto y no tienes nada que envidiar, ya que tú, si te lo propones, puedes ser libre y alejarte de/la narcisista, porque ya sabes lo que hay.
  5. Ten claro que su tristeza y su desmotivación no son responsabilidad tuya.
  6. Cuida mucho tu autoestima para poder salir de este tipo de relaciones en cuanto las detectes y no engancharte.
  7. No compitas con el/la narcisista, recuerda que nunca podrás ganar contra una persona que no tiene empatía ni escrúpulos.

 

La devaluación narcisista consiste en hacerte sentir que has hecho algo mal y has decepcionado a esa persona en lo más profundo. El objetivo de hacerte sentir eso es que te deprimas, te esfuerces por recuperar su aprobación y seas más dócil y obediente. -       

¿Te ha servido este post? ¿Has pasado por una devaluación narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

(¡Por cierto, la imagen es de <a href=’https://www.freepik.es/vectores/triste’>Vector de Triste creado por stories – www.freepik.es</a>!)

 

¡Un abrazo!

7 frases para descubrir (o sacar de quicio) a un narcisista al instante

7 frases para descubrir (o sacar de quicio) a un narcisista al instante

Los/as narcisistas viven en una especie de nube en la que son grandiosos e importantes. Construyen su ego a partir de ideas sobrevaloradas de ellos mismos para esconder su autoestima, que está gravemente dañada. Llegan a creerse sus propias mentiras, porque lo necesitan. No pueden admitir (ni ante ellos mismos) que valen tan poco como alguna vez llegaron a pensar.

Frases como “hay personas por encima de ti”, “no eres el centro del universo” o “no mereces un trato de favor” chocan con esa idea sobrevalorada y anulan completamente su ego. Eso les obliga a sacar su verdadera autoestima y, como no tienen, lo único que consiguen sacar es agresividad y llanto. Su ego no está preparado para convivir, así que, cuando se dan cuenta de que existen otras personas y de que eso les impide ser especiales o mejores que ellas, entran en crisis, porque se quedan sin identidad. Cuando les dices, de forma explícita o implícita, que son iguales que los demás, entienden que están por debajo, porque conectan con su bajo nivel de autoestima. 

 

7 frases que despertarán la ira (o el llanto) de un narcisista

Oír ciertas verdades hará que su narcisismo, a veces encubierto, salga a la luz. Reaccionarán con agresividad (activa o pasiva) o con llanto. Puedes comprobarlo en situaciones cotidianas. ¿Cuáles son esas frases? A continuación te mencionamos siete. 

1. “Tienes que solucionar tus propios problemas”

Las personas, a lo largo de nuestra vida, vamos adquiriendo cada vez más responsabilidades. Es normal que un niño de 5 años llegue a clase sin la cartulina que tenía que llevar y diga que sus padres estaban ocupados, o que diga que no pudo hacer los deberes porque su tía Paquita ha adoptado un perro y últimamente pasa mucho tiempo en su casa.

Ahora, si un universitario cree que puede saltarse la entrega de un trabajo por no tener internet en casa, o que merece un plazo de entrega más largo porque “se fundió la bombilla de su habitación hace dos semanas”, entonces hay un problema. Es cuando llega la famosa frase: “búscate la vida”. Y el universitario tendrá dos opciones: empezar un largo proceso burocrático para denunciar a todos los implicados (su profesora, la fábrica de bombillas, el creador del calendario, sus compañeros que sí que tienen internet en casa y un largo etcétera) o asumir que el problema es suyo y buscar un locutorio para la próxima vez. 

Si le dices a un narcisista que tiene que solucionar sus propios problemas, se dará cuenta de que no es especial y de que, igual que los demás, tiene que madurar. Eso será un duro hachazo para él.

2. “No eres una víctima”

Algunos narcisistas, que no han podido conseguir un puesto de poder o sobresalir en la sociedad, se refugian en el victimismo para mantener su ego a salvo y seguir siendo especiales. También cuando te han fallado de alguna manera, pueden sacar a relucir sus tragedias personales, que siempre les darán derecho a no esforzarse en nada.

Todo el mundo ha tenido problemas y ha sido una víctima en algún momento. Pero los narcisistas mienten e inventan una nueva tragedia para cada ocasión, o bien utilizan la misma en situaciones que nada tienen que ver con lo que les pasó. Por ejemplo, podrían decirte que como cuando eran pequeños vivieron el divorcio de sus padres, ahora no pueden acompañarte a la compra. O que ya saben que todo el mundo tiene que pagar para entrar al cine pero que no debería ser así para ellos porque tuvieron que gastarse el dinero en chicles.

En cuanto les dices que no vas a tolerar sus abusos y que no son las víctimas del universo, entran en una especie de bucle obsesivo con estallido emocional, parecido al que tendría un niño pequeño cuando no consigue lo que quiere de otra forma.

3. “No mereces un trato de favor”

Pensar que tu hermano debería ayudarte a ti antes que a un desconocido entra dentro de lo esperable. Pero pensar que eres más importante que cualquier persona y que mereces (o necesitas) un trato de favor allá donde vayas, puede indicar un grave problema de personalidad.

Dile a un narcisista que es igual que las demás personas, que cuando hay cola en la caja de una tienda él también tiene que hacerla, que si la persiana del supermercado está bajada no tiene que golpearla. Verás en sus ojos la furia suficiente como para romper la persiana, atravesar la cola y dar una clase magistral sobre lo que es el odio.

4. “Hay personas por encima de ti”

Esta es una de las peores cosas que les puedes decir. Ellos son Dios y no pueden consentir que haya otras personas por encima, porque eso les rompe los esquemas y los baja a la tierra. Pasarán la mitad de su vida criticando la forma de pensar y de hacer las cosas de cualquiera que tenga un cargo, una cualidad o una profesión supuestamente mejor que la suya, y la otra media intentando hacerse su amigo. Odian a los líderes, mientras luchan por ser uno de ellos.

Pero también odian al portero de discoteca que les dice que el aforo está lleno, y al jefe que les hace los encargos, y al profesor que les pide silencio. Ellos creen firmemente que el profesor debería decirles: “-Cielo, ya sabemos que eres especial y que es un fastidio para ti tener que callarte ahora, de verdad siento molestarte, pero hay gente muy mala en el mundo que quiere que ahora mismo estemos estudiando y no me queda más remedio que pedirte por favor que hagas una excepción y apagues tu maravillosa voz.” Solo así se sentirán especiales y, como sentirán validados su grandiosidad y su victimismo, podrán respetar por un rato al resto de alumnos.

5. “Necesito tiempo para pensar”

Cuando sospeches que intentan manipularte o venderte algo que no va a ser beneficioso para ti, prueba a decirles que necesitas pensarlo. Ellos saben que el efecto de su manipulación baja cuando te tomas el tiempo suficiente para alejarte de ellos y pensar, por eso muchas de sus técnicas se basan en hacerte actuar de forma impulsiva. Además, son tremendamente impacientes y les molesta mucho esperar. 

Cuando les pidas tiempo, verás que se sienten desafiados y quizás decepcionados. Puede que cierren el tema con un “como quieras” y una mala cara, y se pongan a buscar a otra víctima.

6. “Quizás no hay para tanto”

Cuando están enfadados con alguien son los más rencorosos del mundo. No es raro que a los 50 años intenten hundir a alguien que, a los 4, les intentó robar la pelota en un partido del colegio. Les es muy difícil perdonar. Además, como les suele gustar aprovecharse de su condición de víctima (y vengarse por ello), cualquier cosa que les hayan hecho debe quedar bien guardada en el archivo para poder consultarla de vez en cuando y sacar el máximo provecho de la situación. 

Si te cuentan lo que sufrieron y cómo se están vengando y tú pones cara de escepticismo y les dices que quizás no hay para tanto, intentarán hundirte con la mirada y no sabrán si enfadarse contigo o llorar de desesperación. 

7. “No eres el centro del universo”

A las personas narcisistas les molesta muchísimo estar en una situación en la que no son el centro de atención. Si, por ejemplo, estáis viendo una obra de teatro, el /la narcisista encontrará mil errores en la actuación, porque quiere ser él/ella quien recibe los aplausos. Si hablas por teléfono delante de él y tiene que esperar dos minutos, el simple hecho de imaginar que tú lo estás viendo como alguien “a la espera” lo sacará de quicio. Se sentirá tonto/a y con poco valor. Si priorizas tu salud, tu trabajo o cualquier otro aspecto de tu vida y le haces esperar, sentirá que no es el centro del universo y su ego se romperá a trocitos. Quizás no te lo diga directamente, pero ten por seguro que en algún momento te castigará de alguna forma y podrás ver el rencor en sus ojos. Puedes observar cómo, muchas veces, se obsesionan con que otros les miran y hablan de ellos, o cómo interpretan los problemas de los demás como un fastidio para ellos mismos. A menudo, necesitan que se les atienda cuando claramente es otra persona la que necesita ayuda. 

También suele sacarlos de quicio tener que esperar para algo o hacer cola, ya que conectan con la idea de que el otro los está tomando por tontos, con que no son tan importantes como creen y son solo un humano más. Eso, para alguien con el ego hinchado que necesita ser el centro del universo, es terrible.

 

Y ellos, ¿utilizan estas frases?

Por supuesto que sí. Utilizan estas frases en los peores momentos, de la forma más cruel y con el objetivo de hacerte sentir un cero a la izquierda.

Si estás hasta arriba de trabajo, agotado y te duelen los ojos y le pides a un narcisista (filólogo) que te diga lo que significa una palabra, te dirá que tienes que solucionar tus propios problemas y que lo busques en internet. 

¿Acabas de tener un accidente y te gustaría recibir una frase de apoyo por parte del narcisista? Ahí la tienes: “no eres una víctima”.

¿Le estás pidiendo a tu novia narcisista algo que necesitas urgentemente y un desconocido le está pidiendo otra cosa? Te dirá que esperes, que no mereces un trato de favor

Cuando estés llorando o temblando de dolor, los verás hacer gala de su lado más perverso. Te mirarán como si estuvieras haciendo el ridículo o exagerando, y te dirán tranquilamente que no hay para tanto.

Ellos utilizan esas frases para herirte en contextos en los que eres vulnerable. Cuando sería de esperar que te ayudaran o se mostraran humanos, ¡zasca! “¡No eres una víctima!”. Te harán ver que el mundo es un lugar cruel y que no eres nadie para la gente a la que quieres. 

Es decir, tú tienes asumido que no eres superior a otros seres humanos y que no eres demasiado importante en la sociedad, y eso no te duele, porque sabes que sí que eres importante para tu pareja, familia y amigos. Sueñas a pequeña (y realista) escala. También sabes que a veces tienes que esperar a que otros acaben de trabajar o de hacer sus cosas y que eso no atenta contra tu dignidad. Los narcisistas (o psicópatas) tratan de hacerte daño diciéndote que no eres importante para ellos, para tu familia, para tus amigos o para tu empresa, porque esos son contextos en los que sí deberías ser importante, ser tomado en cuenta o ser una prioridad.

 

Los/as narcisistas no soportan que les hagas ver que son iguales que los demás. Si no les permites ser alguien superior, conectan con su baja autoestima. -       

¿Te ha servido este post? ¿Conoces alguna otra frase que saque de quicio a quien tiene el ego hinchado? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Las 10 tácticas que usa un manipulador para ganar discusiones

Las 10 tácticas que usa un manipulador para ganar discusiones

Para cualquier persona normal, discutir es un acto desagradable y tiene el propósito de llegar a una solución. Para una persona manipuladora, discutir es una forma de canalizar sus peores emociones, dejarlas en ti y librarse de ellas.

En este post nos vamos a centrar en las discusiones que inicia la persona abusada (P.A.) para solucionar algo que está ocurriendo en la relación. Es decir, aquellas discusiones que llevan una crítica implícita hacia la persona manipuladora (P.M.) que esta pretende eludir.

P.A.:

-El jueves pasado, cuando fuimos al cine, pagué tu entrada y dijiste que me devolverías el dinero, pero no lo has hecho.

P.M.:

-El jueves no fuimos a ninguna parte, fue el miércoles.

-No pagaste completamente mi entrada, yo puse algunos céntimos. Ahora, si no quieres ver eso y prefieres pensar que tú lo pagaste todo, quizás el problema es tuyo.

-No deberías ser tan materialista

-El cine no debería valer dinero, ya que es algo que aporta cultura.

-Eso no es cierto, nunca ocurrió.

-Bueno, si a eso lo llamas ir al cine… Para mí ir al cine es otra cosa.

-Siempre estás creando problemas de cosas sin importancia.

-Hace calor, ¿no? Voy a abrir la ventana.

-O sea que soy una mala persona.

La persona manipuladora pondrá todo su empeño en desviar la conversación, con el objetivo de librarse de su responsabilidad y agotarte. Querrá que pierdas el hilo de lo que estás diciendo y tener la voz cantante en la discusión. Cuando terminéis de hablar, tú te habrás quedado sin energía, te sentirás frustrado/a e impotente y cargarás con la responsabilidad de haber enturbiado el buen funcionamiento de la relación.

 

¿Cuáles son sus 10 tácticas para lograr eso?

 

Táctica 1: Se aprovecha de una de tus imprecisiones

Como un detector de errores ortográficos, intenta mantener el control de la conversación y ganar tiempo señalándote algún error poco relevante. Quizás has dicho que todo ocurrió un día y resulta que fue el día anterior, has cometido algún fallo gramatical o has sido poco claro/a en algún detalle sin ninguna importancia.

Táctica 2: Aprovecha una de tus imprecisiones para desviar la culpa

Si te has equivocado en algo cuando has hecho la queja, y eso le sirve para poner el foco en lo que tú has hecho mal, ahí estará para hacértelo ver. Imagina que dices “Llevas una semana llegando tarde a nuestras citas” y esa persona te contesta “Han sido seis días, pero bueno, tú siempre te fijas en lo malo para que yo parezca mala persona. Me gustaría que habláramos de esa tendencia que tienes y no tanto de mí.”

Táctica 3: Te dice que te has saltado alguno de tus valores

Si le pides que te devuelva algo que le prestaste, eres poco generoso. Si eres su pareja y ha tenido una cita a escondidas, eres demasiado celoso, o controlador, o lo has espiado. Si le pides que deje su adicción al juego, te preguntará si es que acaso no te importa que él sea feliz. Si le dices que te habla de forma agresiva, te acusará de no permitir que se exprese. Ten cuidado porque si se da cuenta de que intentas ser perfecto/a en tema de valores estarás perdido/a.

Táctica 4: Cambia el tema de debate

No es culpa suya llegar tarde a la tienda, es que las tiendas deberían abrir hasta más tarde porque los trabajadores no pueden llegar antes. Tampoco es culpa suya robar un cartón de leche de tu nevera, el problema es que los alimentos básicos deberían ser gratuitos porque en los países pobres la gente no puede comer. Si ha roto tu ordenador, desviará el tema y dirá que su hermana necesita uno y deberían bajar los precios. Esta técnica de desviar el debate la suelen usar cuando ven complicado justificar su actuación o rebatir tu discurso.

Táctica 5: Te miente y te hace gaslighting

Muchos manipuladores mienten sobre lo que ocurrió o sobre cuáles fueron sus intenciones. Los más descarados pueden negarte cosas totalmente evidentes que tú también presenciaste. Tu incredulidad y el enorme desgaste emocional de mantenerte en tu postura pueden hacer que acabes dando la conversación por imposible y dejes que la otra persona gane.

Táctica 6: Redefine las palabras o te pregunta por el significado exacto de lo que dices

Si le acusas de haber sido infiel, perderéis una hora hablando sobre el concepto de fidelidad. Si le acusas de haberte robado algo, te preguntará si para ti es lo mismo robar que coger prestado. Si le preguntas si te ha mentido, te preguntará si te refieres a no decir la verdad, a decir una parte de la verdad o a decir completamente una mentira. De nuevo te agotarás y perderás el hilo de la conversación, además de entrar en un peligroso camino: intentar ser perfecto/a. Eso hará que, durante un tiempo, seas muy exacto/a en todo lo que dices, reprimas rabia, te vuelvas inseguro/a y acabes estallando emocionalmente.

Táctica 7: Te acusa de estropear la relación con tus quejas

Intentará que parezca que eres tú quien se comporta de forma tóxica por quejarte de su trato injusto. Esta técnica es muy común en personas narcisistas. Te dirán cosas como “Si estás tan mal conmigo será mejor que no hablemos”. No entra en sus planes mejorar ninguno de sus comportamientos, así que te sugerirán que aceptes sus “pequeños defectos” o renuncies a su compañía.

Táctica 8: Te interrumpe para hacerte perder los nervios 

Es muy molesto intentar decir algo importante y que te estén interrumpiendo todo el tiempo. Un manipulador puede hacerlo de diversas formas: prestando atención a otra cosa, diciendo algo que no tiene que ver con el tema, negando cada cosa que dices, llevándote la contraria, pidiéndote que puntualices algo, etc. Al final te quedas sin energía para seguir hablando ni para controlar tus emociones, así que estallas, de rabia o en llanto.

Táctica 9: Finge estar muy enfadado/a  

Empiezas a hablar y su lenguaje corporal se vuelve amenazante: tiembla, aprieta los puños, se pone en posición de ataque como si fuera una bestia indomable, te hace ver que está perdiendo el control, te mira con odio. A la mínima que no le gusta lo que dices te responde con ira, alza el tono de voz para asustarte y hacerte callar. A veces ni siquiera está realmente enfadado/a pero lo hace ver para dominarte.

Táctica 10: Se aprovecha de ser culpable para darte pena  

“O sea que soy una mala persona”, “Por lo que dices, soy una persona horrible”. Eso, por supuesto, con cara de corderito degollado y esperando que le digas que no querías decir eso, que es una persona encantadora. Nadie se convierte en una víctima por ser una mala persona, como si eso le viniera dado o fuera una cuestión de mala suerte. Lo que intentan transmitirte es: “Qué desgraciado/a soy, tan inocente y me ha tocado ser un monstruo”. Los adultos somos responsables de lo que hacemos y, por lo general, nadie nos obliga a mentir, manipular o tratar mal a los demás.

 

Las personas manipuladoras, especialmente las que carecen de empatía, no discuten para llegar a un acuerdo, si no para ganar (tener razón). Da igual si para eso tienen que mentir, cambiar de tema, crear una conversación sin ningún sentido o aprovecharse de tus vulnerabilidades.

Saben perfectamente que eres tú quien tiene razón y que tú discurso tiene todo el sentido del mundo, por eso necesitan echarte de la conversación, como quien conduce y saca a otro coche de la carretera. Pondrán todo su empeño en desviarte del tema principal y agotarte antes de que consigas llegar a tu meta: defenderte y decir claramente lo que piensas.

 

Las personas manipuladoras no discuten para llegar a un acuerdo, no están interesadas en escuchar lo que opinas: lo que quieren es tener razón, ganar. -       
 

¿Has discutido con algún manipulador? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Narcisistas en Navidad

Narcisistas en Navidad

La Navidad es una época llena de altibajos para las personas narcisistas. Por una parte, tienen muchas oportunidades de arruinar la felicidad de los demás y, por otra, se encuentran de frente con la causa de uno de sus vacíos: la incapacidad de sentir alegría. Pasar las fiestas con ellos/as, especialmente si eres su pareja, será como golpearte contra una roca, te harán ver su lado más cruel y perverso. Algunas veces se tratará de acciones sutiles que te harán dudar de su intencionalidad, y otras veces serán cortantes y directos/as. Necesitan hacer esas cosas porque no conocen las emociones positivas que conlleva la época (felicidad, amor verdadero, unión…) y su única forma de aliviar su frustración y controlar lo que ocurre es decidiendo lo que tú vas a sentir en cada momento.

A continuación, te explico algunos de los comportamientos que llevan a cabo para boicotear las fiestas.

 

20 comportamientos malintencionados de un/a narcisista en Navidad  

  1. Te dice que está deprimido/a: esta es una forma genial de disminuir tu alegría. Si él/ella está deprimido, tú le prestarás atención y te sentirás culpable por estar bien delante de él, así que te verás obligado/a a sufrir y a la vez a estar lo suficientemente alegre como para ayudarlo/a. Un cóctel que acabará con tu energía.
  2. Evita envolver los regalos o te dice qué hay dentro del paquete antes de que lo abras: No le gusta que sientas ilusión imaginando qué es su regalo, ni quiere que pienses que se ha molestado en envolverlo (eso sería rebajarse). Si pudiera, te lo tiraría al suelo para que lo cogieras de ahí. Si por casualidad está envuelto, quizás haga un comentario sobre que eso lo hizo el dependiente de la tienda. También puede ocurrir que ciertos regalos vengan con una tarjeta para dedicar. Escribirá cualquier cosa sencilla o la dejará en blanco. Lo que pretende es que, ya que vas a ser protagonista por un momento, recibas cierta dosis de desprecio y te desanimes.
  3. Crea una discusión justo antes de que os encontréis con tu familia: una cosa que les encanta es subirte a una montaña rusa emocional. En todo caso, para el/ella es importante que no estés alegre, así que si sabe que estáis a punto de llegar a un evento familiar en el que reinará la felicidad, es posible que intente rebajar el nivel, incluso antes de que la sientas.
  4. Pone mala cara mientras estáis con otras personas o, al contrario, se esfuerza por estar mucho más alegre que tú: por lo general, su estado de ánimo será diferente al tuyo. Si estás triste se mostrará muy alegre y de ese modo te dejará en evidencia y robará la poca energía que te quede. Si estás feliz, pondrá mala cara de modo que tengas que prestarle atención, hacerte cargo de sus problemas inventados y sientas menos alegría.
  5.  Te hace regalos impersonales: los regalos impersonales son una forma de ninguneo. Especialmente si se nota que es algo muy barato o que ha comprado en la sección de adornos de la tienda de todo a un euro. Lo que pretende es que te des cuenta de que no eres importante, que no se ha molestado en pensar. Simplemente ha ido a la tienda y ha elegido cualquier cosa. ¡Ojo! A veces las personas no nos arriesgamos mucho con el tipo de regalo para asegurarnos de que a la otra persona le guste y elegimos bombones, perfume o una corbata. No obstante, no hay una mala intención detrás de eso, ni falta de interés en quien recibe el regalo, sino todo lo contrario. En cambio, en el caso de los/as narcisistas sí hay una mala intención: que te des cuenta de que no se han esforzado o bien que pienses que no tienes personalidad ni gustos propios (no eres nadie) y por eso no se les ocurre nada más que un regalo neutro. Un comentario que les gusta hacer es “compré lo mismo para todos” o “alguien me aconsejó que comprara esto y no quise pensar más”. Por otra parte, están los/as narcisistas con mucho dinero que hacen regalos caros con la intención de mostrar su superioridad. En ese caso, quizás elijan algo que has dicho que no te gusta o se gasten una cantidad desproporcionada en una tontería. 
  6. Intenta ser el centro de atención en los eventos familiares: ya sea hablando por teléfono durante la comida familiar, diciendo que se encuentra mal, hablando de sí mismo/a o de alguno de sus logros o estando totalmente callado/a, intentará desviar la atención del grupo hacia él/ella. Será quien más anécdotas aporte a la conversación o bien no hablará en todo el rato para generar incomodidad.
  7. Se viste de forma inadecuada: quizás lleva traje y corbata, un vestido de gala o varios diamantes para ir a comer con las personas más humildes de la familia. También puede ocurrir que vista de forma poco respetuosa o que vaya especialmente desarreglado/a para hacer daño y quitar importancia a quienes sí se han esforzado por él/ella.
  8. Saca temas incómodos mientras estáis en la mesa: cualquier persona con cabeza sabe que la cena de Nochebuena no es un momento apropiado para hablar de los suspensos de tu sobrino, para contar vuestras intimidades o para comentar su opinión sobre el secreto familiar que le contaste. Una persona narcisista sabe que esos temas levantarán discusiones e incomodidades y le permitirán absorber la alegría de los demás comensales.
  9. Hace comentarios que rompen la magia del momento: ¿alguien ha dicho que el próximo será un buen año? Ahí está el/la narcisista para recordarle que lo mismo dijo el año anterior. ¿Estáis comiendo las uvas? Entre campanada y campanada oiréis un comentario inapropiado que pretenda frenar la emoción del momento. ¿Hay un niño abriendo su regalo? El/la narcisista, celoso, intentará desviar la atención haciendo alguna broma de mal gusto. Los comentarios pesimistas y los chistes inadecuados serán su forma preferida de poner realidad en la magia y cinismo en la alegría.
  10. No coopera, ni con la positividad del momento ni con las tareas en grupo: los/as narcisistas suelen mostrarse tristes, indiferentes o enfadados cuando los demás rebosan de alegría. Es una forma de romper el momento y frustrar al resto de personas. Tampoco les gusta colaborar en nada que se haga en grupo. Prefieren dirigir. Si estáis recogiendo la mesa, él/ella dirá que lo hará en cuanto acabe de enviar un mensaje. Si estáis jugando a un juego, querrá saltarse las normas o se centrará en ganar cuando todo el mundo esté pendiente solo de pasárselo bien. El caso es llevar la contraria y mostrarse no cooperativo, para truncar lo que sea que estén haciendo los demás.
  11. No valora lo que tú le ofreces: si le regalas algo, por más que hayas pensado durante mucho tiempo en qué comprarle y hayas hecho el mayor de tus esfuerzos, se mostrará insatisfecho/a. Incluso aunque le guste lo que le regales, siempre le sacará algún defecto. Quizás se trate de una camisa muy bonita si no fuera porque esa marca es de poca calidad, de un libro que podría llegar a ser interesante si no fuera tan largo o de un viaje a una ciudad cercana que no tiene nada que ver con el viaje a Nueva York que le regaló su ex.
  12. Hace todo a última hora: compra los regalos a última hora, se ducha a la hora de salir, camina en vez de coger el coche para llegar tarde a propósito. Es, de nuevo, una forma de hacerte sentir poco importante y la última de sus prioridades. Además, si llega tarde a un evento con tu familia, tendrá ocasión de molestar con su mala educación.
  13. Te provoca celos deliberadamente: las Navidades son un buen momento para triangular. La excusa de las fiestas y la llegada del nuevo año le sirven para ponerse en contacto con sus ex y potenciales conquistas (también las imaginarias) y felicitarlos/as, y seguramente no se esconderá para hacerlo. No es necesario que le preguntes qué hace, ya lo sabes, y siempre distorsionará la verdad para ocultar sus intenciones o para que te duela más. 
  14. Menosprecia lo que te regalan: si alguien te hace algún regalo, el/la narcisista se encargará de hacer algún comentario que lo infravalore. Puede decir que esa persona solo quiere quedar bien contigo, que no te quiere, puede buscar el precio del producto y decírtelo, criticar su calidad o poner en duda tu capacidad para usarlo.
  15. Habla sobre lo terrible que es el consumismo: te hará sentir mala persona por algo que haces con buena intención (comprar regalos) y convertirá el evento en “consumismo y falta de criterio propio”. Así robará energía y acabará con la ilusión de las personas que lo/a rodean. Los/as narcisistas odian las cosas bonitas, así que ante regalos baratos dirán que podrías haber hecho un regalo mejor, y ante regalos caros dirá que eres superficial y que te dejas llevar por las grandes empresas. 
  16. Elije el día de Reyes como el mejor para educar a los niños en la humildad: muchos padres dicen a sus hijos varias veces durante el año que esperen a pedir eso que quieren a los Reyes Magos o a Papá Noel, así fomentan la paciencia, pueden ahorrar para ese día y la ilusión de los niños crece. En cambio, muchos/as narcisistas dicen que hacer regalos a los niños en Navidad es maleducarlos y que solo pueden tener uno o dos. Esto suele ocurrir porque están frustrados, no les gustan los momentos demasiado alegres y están celosos de la atención que reciben los pequeños. No es extraño que los niños estén emocionados y los padres narcisistas les digan que es todo una tontería.
  17. Dice a los niños que Papá Noel o los Reyes Magos no existen: a veces hacen comentarios de este tipo cuando saben que un niño puede escucharlos, o se lo dicen directamente. Así evitan que estén demasiado alegres o que sigan creyendo en la magia, algo que les da mucha envidia. Además, a algunos les gusta ser ellos quienes dan la noticia.
  18. Tiene muestras de mala educación: puede utilizar un lenguaje malsonante, hacer bromas incómodas o llegar tarde a los eventos familiares. Podría parecer que siendo maleducado/a no alimenta su imagen de superioridad, pero realmente sí lo hace, ya que consigue que los demás se sientan despreciados.
  19. Si es el anfitrión, hará sentir inferiores a sus invitados: puede encargar alimentos de lujo que sus invitados ni siquiera sepan cómo comerse, ofrecerles lo menos elaborado del mundo para que se sientan poco especiales o hacer comentarios altaneros. De todas formas, no suelen ser los anfitriones, a no ser que realmente tengan mucho dinero y quieran que se note.
  20. Si es quien prepara o encarga el cátering, se asegurará de que algo no guste a los comensales: puede poner carne a los vegetarianos, o comprar una bebida que únicamente le guste a él/ella y no sacar ninguna más. Su intención es incomodar, frustrar y/o poner en un aprieto a los demás.

 

Estos son algunos de los comportamientos más comunes de los/as narcisistas en Navidad, que tienen como objetivo boicotear la alegría general de sus familiares y absorber su energía positiva. Cabe destacar que, alguna vez, si se trata de vuestras primeras Navidades juntos y lleváis muy poco tiempo, pueden comportarse adecuadamente para acabar de engatusarte o caer bien a tu familia. A partir de la segunda vez, se convertirá en uno de sus momentos preferidos del año para hacer sus fechorías.

Recuerda que no conseguirás nada pensando en el regalo perfecto, en la cena ideal o en cómo hacer que estén alegres durante los eventos. Su intención es molestarte para obtener un beneficio emocional y, por tanto, da igual si les gusta o no lo que les ofreces: difícilmente van a mostrarse satisfechos/as.

 

Los/as narcisistas se comportan de forma disruptiva durante la Navidad para arrastrarte a su miseria y robar tu energía positiva. -       

 

¿Has compartido la Navidad con algún/a narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Señales de alerta en una primera cita: detecta la toxicidad desde el principio

Señales de alerta en una primera cita: detecta la toxicidad desde el principio

¿Vas a tener una primera cita con alguien y ya tienes a tus espaldas un largo historial de relaciones tóxicas? ¿Estás en una relación y te preguntas si esa persona es buena para ti? Recuerda cómo fue vuestra primera cita. Aunque es importante escuchar lo que esa persona dice cuando le preguntas cómo es, es igual de importante (o incluso más) tener en cuenta otros detalles que no mienten sobre ella.

A continuación, vamos a enumerar y a hablar de algunas señales que podemos advertir muy pronto, y que nos alertan de que estamos ante una persona con poca empatía o que puede envolvernos en una dinámica tóxica:

1. Si estáis en un lugar público, mira a todas partes: si le preocupa en exceso ser visto/a, quizás es porque está mintiendo a alguien sobre dónde está o es que tiene pareja. En todo caso, ten en cuenta que cuando estamos interesados en alguien nos es difícil quitar la mirada de esa persona (a no ser que seamos extremadamente tímidos).

2. Camina por delante de ti: esta es una gran falta de educación. Si en tu primera cita con alguien, tiene una actitud así, seguramente te sentirás despreciado/a. Aunque desde un enfoque psicoanalítico podríamos pensar que tiene prisa por dejarte o que alguien más lo/a está esperando en su imaginación, hay otras dos explicaciones, muy claras y prácticas; quizás tiene pareja y tiene miedo de ser visto/a junto a ti, o quizás está más enfocado/a en llegar a donde vais que en hacerlo acompañado/a de ti.

3. Mira mucho el móvil: no es muy buena señal que la primera vez que salís juntos/as en una cita, esté constantemente mirando el móvil o respondiendo mensajes y llamadas mientras te deja a la espera. Es una muestra de mala educación, de desprecio hacia ti y puede darte indicios de que está saliendo con otra persona (u otras), que está preguntándole dónde está o por qué no le contesta.

4. Llega tarde: si llega tarde sin avisar, y no hay un motivo o no se disculpa de forma sincera, te está dejando ver que no eres importante y que tu tiempo tampoco. Recuerda que la puntualidad es la primera norma de la educación.

5. Viene sucio/a o sin arreglar: no es necesario que tu cita venga con un vestido hecho con hilo de oro, o con una corbata de perlas. Hay algo mucho más básico que es la higiene y que no puede ser descuidada. Entra dentro de lo normal, además, ir al encuentro un poco más arreglado/a de lo que sueles ir para bajar a tirar la basura. Ir limpio/a y haber puesto un poco de atención en los detalles es una señal de respeto y hace sentir al otro que el encuentro es importante para ti. Si, por el contrario, alguien muestra lo peor de sí mismo/a desde el minuto uno, no es que se trate de una persona muy sincera y natural; seguramente se trata de alguien que te infravalora y que no va a esforzarse por la relación en ningún otro momento. Por supuesto, hablamos de una cita concertada, al menos, con un día de antelación.

6. Te cuenta cosas que te asustan: en las primeras citas, todos nos mostramos mejor de lo que somos, más trabajadores, más comprensivos, más responsables. Aunque mentir no es muy ético, forma parte de la naturaleza sacar nuestro mejor plumaje para que el otro lo vea. No es momento de contarte que de vez en cuando se emborracha hasta el coma o que se irrita mucho cuando simplemente ve a algún animal. Si te está contando eso desde el principio, piensa que esa es su mejor versión. Las cosas empeorarán. En todo caso, créelo/a y aléjate.

7. Muestra mala educación, contigo o con los camareros: si habla utilizando un lenguaje despectivo, no cuida un poco su vocabulario o cree que cualquiera que le esté prestando un servicio tiene que adorarlo/a o aguantar su mala educación, ten cuidado, porque puedes estar ante alguien que se siente superior a cualquiera.

8. Solo habla de sí mismo/a: si tienes la impresión de estar en un monólogo, o esa persona solo habla de sí misma, quizás para él/ella tu función es escuchar y hacer de espectador/a y admirador/a. Si te cuenta un problema y cuando vas a opinar te corta para seguir hablando, piensa seriamente en ponerte música o en abandonar el lugar cuanto antes.

9. Habla mucho de sus ex parejas: esta es una actitud muy molesta para el/la acompañante. Una cosa es comentar que tuvo una relación difícil en el pasado y que eso le ha enseñado algunas cosas, y otra que te dé a entender que por haber tenido esa experiencia ahora va a ser más antipático/a contigo o menos comprometido/a. Te mereces una oportunidad y una relación nueva; no tienes por qué pagar los errores de otras personas. Otro aspecto al que debes prestar atención es al hecho de si saca el tema para provocarte celos o para hacerte sentir inferior. Y, ya que habla de sus ex, ¿qué dice al respecto? ¿Eran todos/as unos/as locos/as y no sabían controlar sus emociones? Mucho cuidado.

10. Intenta entrenarte: que si “mi ex era muy celosa y odio a la gente celosa”, que si “mi ex hacía poco deporte y odio a la gente con kilos de más”. No te está contando como era su ex (o quizás sí), pero lo que sí que está haciendo es entrenarte, en este caso para que no seas celosa y te mantengas al margen de sus escarceos amorosos, o para que nunca descuides tu imagen física. Si, en la primera cita, es muy insistente con lo que odia de sus ex, esa es una señal casi inequívoca de que está intentando moldearte a través del miedo.

11. Intuyes que algo va mal: esta debería ser la señal más importante. Algunas personas hablan de la intuición como si fuera una inseguridad basada en malas experiencias que ya no existen, o como algo sobrenatural que no tiene fundamento, pero piensa una cosa: la intuición es una capacidad que tiene nuestro cerebro para distinguir el peligro. Si intuyes que algo está mal con esa persona, quizás sea porque tu inconsciente ha detectado una incongruencia entre lo que dice y lo que hace (sus gestos), o porque existe alguna indicio de agresividad que no eres capaz de ver a nivel consciente.

12.Te pregunta cosas muy personales que te incomodan: deja que tu incomodidad te guíe. Una primera cita sirve para conocerse mejor, pero no para ahondar en la intimidad de la otra persona hasta que no quede nada a la imaginación. Si sientes que te abre en canal e intenta rastrear cualquier miedo o inseguridad que tengas escondida, o te hace preguntas sexuales y te presiona para contestar, quizás esté tratando de manipularte.

13. Quiere ir muy rápido: aquí no me refiero a ir rápido en un sentido sexual, aunque también, ya que puede ser muy incómodo que alguien intente sobrepasar tus barreras físicas antes de tiempo. Me refiero a ir muy rápido en un sentido sentimental. Una persona con una buena salud mental no va a decidir el primer día si quiere vivir o casarse contigo. Hay mucho en juego y lo normal es que espere a ver qué ocurre y cómo eres tú.

14. No duda en coquetear con otras personas delante de ti: si lo hace el primer día, ten por seguro que lo va a hacer todo el resto de vuestra relación. Si ha quedado contigo para tener una cita, que parecía romántica a todos los demás efectos, no es muy cortés ni respetuoso que te deje a un lado para seducir a otras personas. Podría tratarse de una persona que te hará lo mismo todo el tiempo, o bien de alguien que quiere hinchar su ego, ponerte celoso/a o a quien no le interesas lo más mínimo.

15. Le estás hablando de algo importante para ti y cambia deliberadamente de tema: si te pregunta algo personal o íntimo y cuando le estás contestando y te muestras vulnerable corta la conversación para hablar sobre el color de la pared, ten cuidado. Esa es una técnica de desgaste emocional y devaluación que utilizan las personas manipuladoras.

16. Tienes la sensación de estar haciendo algo mal o de estar en una entrevista: si esa persona no para de hacer preguntas y juzgar tus respuestas con aire de entrevistador/a, y luego responde él/ella mismo/a como si tuviera la respuesta correcta, quizás se trata de una persona con un ego excesivo o que tiene muy claro que está por encima de ti.

17. Parece que se ríe de ti: si tiene una actitud burlona, prepotente o hace comentarios irónicos constantes con los que solo se ríe él/ella, quizás estés ante alguien inmaduro o con poca empatía. El sentido del humor es atractivo y bueno para la salud, pero si solo uno de los dos está cómodo, entonces ya no os estáis riendo juntos: quizás se está riendo de ti o está intentando molestarte.

Recuerda que todo el mundo puede tener un mal día, estar nervioso/a o decir cosas que no debe en una cita. A veces nos gusta tanto la otra persona y queremos hacerlo tan bien que acabamos fallando en algo. Pero si detectas alguna de estas señales en el sentido que aquí les damos, ten cuidado, especialmente si has tenido otras relaciones tóxicas que aún no hayas superado y hayan podido dejarte vulnerable o más necesitado/a de afecto.

No necesitas otra relación de esas característica en tu vida y siempre es mejor acabar con la dinámica cuanto antes. Si es desde la primera cita, mejor.

 

Si alguien muestra lo peor de sí mismo/a desde el minuto uno, no es que se trate de una persona muy sincera y natural; seguramente se trata de alguien que te infravalora y que no va a esforzarse por la relación en ningún otro momento. -       

¿Te ha ocurrido algo parecido? ¿Cómo fue la primera cita con tu pareja? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Alerta: depredador/a emocional en línea

Alerta: depredador/a emocional en línea

Quizás te hayas dado cuenta de que hay algunas personas que se comportan y se comunican de una forma extraña a través del teléfono móvil, las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales. Siempre te dejan pensando: “¿Y por qué habrá hecho esto?”

Lo cierto es que, cuando se trata de depredadores emocionales, no hay ningún motivo específico para cada una de sus acciones. Estas personas hacen cosas extrañas en general y, con la aparición de internet, se han encontrado con un nuevo mundo de posibilidades para seguir haciéndolas también en línea. Pueden llegar a más personas en menos tiempo y obtener más atención y más suplemento narcisista con menos esfuerzo.

“¿Esto lo dirá por mí?”, “¿Se habrá enfadado?”, “¿He dicho algo malo?”, son preguntas que, si has tenido la mala suerte de intimar con un/a narcisista, psicópata o sociópata, te habrás hecho alguna vez.

 

10 comportamientos que llevan a cabo las personas abusadoras para aprovecharse de ti a través de internet

  1. Inicia una conversación contigo y cuando contestas se va: te saluda, le respondes, como mucho intercambiáis un par de frases más y deja la conversación. Entonces te quedas sorprendido/a o incluso preocupado/a: ¿qué ocurre? ¿se ha aburrido? ¿he dicho algo ofensivo? Con este comportamiento el /la depredador/a tiene dos objetivos principales: que controles al máximo todo lo que le dices (y estés hipervigilante y desestabilizado/a) y que pienses en él/ella.
  2. Deja tus mensajes importantes o tus preguntas en visto: si estás esperando una respuesta le resulta mucho más estimulante tardar en responder. Tú, como persona empática, te preguntarás si has dicho algo que pueda haberle sentado mal. Entonces, quizás insistas o pidas perdón por si acaso. Cuando alguien deja uno de tus mensajes en visto, puedes quedarte con la duda de si va a responder en otro momento o si ha terminado la conversación. Si sigues esperando, te sientes inquieto/a, piensas en lo que ha pasado y se lo cuentas a alguien, toda esa energía se la estás dedicando a él o a ella.
  3. Aparece y desaparece como si nada: puede irse en medio de una conversación, y volver a retomarla en el mismo punto tres días después, sin dar ninguna explicación. Como si hubiera estado ocupado/a o no tuvieras ninguna importancia. A veces, elige irse después de generarte un estado emocional negativo, hace ver que se ha enfadado o aburrido para que te quedes preocupado/a, y luego vuelve normal y, si dices algo al respecto, te acusa de montarte películas.
  4. “Se queda sin batería” cuando se cansa de hablar: cuando ya ha obtenido suficiente suplemento narcisista de ti, o cuando no le apetece seguir hablando, te dice que se está quedando sin batería, o apaga el teléfono directamente. No puedes decir nada, solo ser simpático/a y sumiso/a para que se lleve un buen recuerdo de ti cuando su móvil se apague.
  5. Publica estados ambiguos que parecen estar relacionados contigo: puede ser algo realmente sutil, puede utilizar en una de sus publicaciones una palabra específica que haya salido en vuestra conversación, publicar una foto muy parecida a una tuya o canciones que hablen de vuestra historia. Es una forma de hacerte luz de gas, ya que posiblemente acabarás pensando que estás obsesionado/a y que las coincidencias son solo alucinaciones tuyas.
  6. Evita las llamadas telefónicas directas: aceptar una llamada directa significa que la persona que está a su lado puede enterarse de que existes, y a la inversa, y probablemente eso no le convenga. Tampoco le apetece que alguien de la cafetería le oiga decir “Estoy en la reunión de trabajo”. Para ellos/as es mucho más cómodo hablar por mensaje, así pueden mentir deliberadamente.
  7. Activa el modo avión para que no puedas localizarlo/a: por una parte, las personas con este tipo de perfil psicológico suelen llevar varias vidas paralelas, especialmente en el ámbito sentimental y sexual. Entonces, es necesario para ellos/as crear un micromundo con cada uno/a de sus amantes, donde no existan más personas ni posibilidad de contactar con ellas. Por otra parte, el modo avión les permite crear angustia y desesperación en las personas que esperan sus respuestas o que se preocupan por ellos/as. No es de extrañar que hagan un viaje y activen ese modo durante más tiempo del necesario para que no puedas saber si han llegado sanos a su destino o que, después de una discusión, desaparezcan apagando el teléfono y, cuando estés lleno/a de furia y te sientas como un niño/a necesitado de afecto, vuelvan para salvarte o para repetirte que te montas películas y que simplemente se había quedado sin batería.
  8. Mira tus estados o tus stories: por una parte, a este tipo de personas les gusta mucho controlar a sus parejas y utilizan estos medios para conseguirlo. Por otra parte, el hecho de mirar tus estados le sirve para que te enteres de que lo ha hecho, y de ese modo puede reaparecer su recuerdo en tu cabeza. Algunas veces, es parte de la estrategia de seducción hacerte pensar que están totalmente interesados en cualquier detalle que publiques en tus redes.
  9. Agrega a tus amigos/as o familiares: ya sea para provocarte celos o inseguridad, para que tengas miedo de que desvele algún secreto que le contaste, los/as narcisistas son muy proclives a trazar amistad con la gente que te conoce, para ponerte nervioso/a, llamar tu atención o intentar desacreditarte.
  10. Hablarte a la hora de dormir: estos seres se sienten importantes cuando te contactan a una hora en la que saben que quieres dormir y que vas a decidir darles prioridad. Luego tardan en contestar, mientras se imaginan como aplazas tu sueño por ellos/as y te sientes insignificante. Si no respondes y lo haces al día siguiente, seguramente ya no querrán hablar: preferirán que te culpes por haber estado dormido/a y no atenderlos a la primera.

 

Estos son los comportamientos más comunes que pueden delatar a un depredador emocional a través del teléfono y de las redes sociales. Se trata de conductas que nos roban energía, nos provocan emociones negativas y nos crean inestabilidad emocional, actitudes de control e hipervigilancia.

Para ellos internet constituye una forma más de abuso y la exprimen al máximo. Por este motivo, es mejor que no dejemos entrar a ningún depredador en nuestras redes sociales. Especialmente, es importante no caer en ningún juego que inicien: no intentes molestarlos/as, ni mostrarles que eres mejor o más exitoso/a que ellos/as. Recuerda que no puedes competir con alguien que no tiene empatía, porque su venganza siempre será mayor. Lo mejor es borrarlos o bloquearlos, y seguir con tu vida de la mejor forma que puedas.

 

Los/as depredadores/as emocionales se comportan de forma extraña e inquietante en las redes sociales para llamar tu atención. -       

 

¿Te ha ocurrido alguna vez? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

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