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Cuando alguien ya tiene un papel para ti en la película de su vida

Cuando alguien ya tiene un papel para ti en la película de su vida

No sé si te habrá ocurrido alguna vez pero hay personas (narcisistas) que, antes de conocerte, ya tienen un papel para ti en su vida. Quizás un papel de persona celosa, obsesiva, dependiente o traidora. Es algo que se hace evidente cuando, pese a todo tu esfuerzo, no logras ser diferente a esa larga lista de exparejas celosas, obsesivas, dependientes o traidoras que ya tienen detrás.

Y tú te preguntas: “¿cómo puede ser posible que haya acabado tan mal como todas esas personas, si yo no era así?”. Pues muy fácil, esa persona ha hecho contigo lo mismo que con todas las demás: primero te ha hecho un entrenamiento, luego te ha puesto a prueba una y otra vez y, al ver que no se cumplía su hipótesis, ha decidido hacerte de sombra para que seas exactamente como él/ella esperaba.

Te lo voy a explicar con un ejemplo práctico. Conozco a una chica que estudia teatro desde hace muchos años. Tiene facilidad para aprenderse guiones completos así que cuando, en plena actuación, uno de sus compañeros olvida lo que tiene que decir, ella moldea su propio personaje para que el otro, por lógica, recuerde su papel y conteste lo que debe. Por ejemplo, en una ocasión, una compañera tenía que sacar un pañuelo del bolsillo y ella dijo “¡Voy a abrir la puerta!” y buscó las llaves en su propio bolsillo, para que la otra recordara meter su mano en el bolsillo y sacar el pañuelo. Con esta técnica salvó varias obras y pudieron, finalmente, acabar como estaba previsto.

Con una persona que quiere que cumplas un determinado papel en su vida pasa exactamente lo mismo. Y, a veces, no es que lo haga a propósito, sino que está tan seguro/a de que las relaciones siempre son de la misma manera que él/ella mismo/a, inconscientemente, las boicotea. Esto también se llama profecía autocumplida y ocurre porque jugamos justo el papel que pone en marcha la dinámica que tanto miedo nos da. Por ejemplo, imagina que te da miedo que tu pareja se obsesione con un determinado tema y, por eso, cuando empieza a hablar de ello, empiezas a hablar de otra cosa. Seguramente, poco después, tu pareja empezará a insistir cada vez más en eso en lo que no le permites ni pensar.

No obstante, como decíamos, hay muchas personas con rasgos narcisistas y/o psicopáticos que sí te ponen en un determinado papel a propósito, para que pueda completarse su película y mantener así su ego intacto. Por eso, te van metiendo en el rol que necesitan para sentirse bien. Algunos/as se sienten bien en un aparente papel de víctima y hacen las mil y una para convertirte en un supuesto verdugo y que hagas justo aquello que quieren que hagas. Como mencionábamos, suelen decirte que muchas otras personas se comportaron de una determinada manera y que tú tienes que ser diferente.

Imagina que conoces a una chica y en la primera cita te dice que su anterior pareja se enfadaba cuando ella tenía que pararse a firmar algún autógrafo. Tú, inmediatamente, te haces una idea sobre quién es ella: entiendes que estás delante de alguien famoso, empatizas al máximo y te pones en un segundo lugar. Te compadeces de lo que te ha contado y te propones ser el acompañante perfecto: no te quejarás cuando ella tenga que pararse.

Un tiempo después, te das cuenta de que no tenéis intimidad cuando salís y de que ella siempre da prioridad a la gente que se le acerca. A pesar de que procuras comprenderla y no te quejas, ella insiste en que seguro que estarás enfadado y que es difícil estar con alguien famoso. Tú sigues sin quejarte y, a medida que ve que no te sientes mal por estar en segunda posición, va subiendo el nivel. Finalmente, le pides que, el día de tu cumpleaños, vayáis a un lugar en el que haya menos gente, ya que te has dado cuenta de que ella no hace ningún esfuerzo por buscar espacios en los que podáis estar tranquilos. Y, ¿qué pasa entonces? que, según ella, ya te has convertido en otro novio obsesivo, envidioso y malhumorado que no soporta que su novia, ese ser superior, desvíe un momento la atención hacia otra parte.

A veces, cuanto más te esfuerzas en romper los esquemas de esa persona, más al límite te lleva para que reacciones como quiere y para ponerte después el espejo delante. Ese espejo en el que tú eres alguien inseguro y él/ella es la persona deseada, celada o envidiada. Porque para una persona insegura está muy bien sentirse como la más segura de la relación, reafirmando así su ego y el poder que tiene sobre ti.

¿Sabes otra cosa? Las personas, en general, nos sentimos bien cuando controlamos las situaciones y, cuando estamos seguros de algo, aunque ese algo sea malo, si ocurre, nos sentimos al mando. Por eso no es extraño que nosotros mismos creemos situaciones que nos dan miedo o que no deseamos en absoluto, porque puede llegar a ser peor la sensación de no controlar nada y enfrentarnos a que algo que siempre nos ha salido mal, esta vez, nos salga bien.

 

Algunas personas hacen hasta lo imposible para que encajes en el personaje que quieren que seas en su película. -       

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¡Un abrazo!

Cómo hace un/a psicópata o narcisista, paso a paso, para provocarte una celopatía

Cómo hace un/a psicópata o narcisista, paso a paso, para provocarte una celopatía

En primer lugar, me gustaría que diferenciáramos entre celos “normales” y celopatía (o celotipia), al menos, a grandes rasgos. Los celos son un sentimiento incómodo que tiene que ver con el miedo a perder al ser amado y suelen darse en situaciones en las que vemos que la integridad de nuestro vínculo está en peligro. La celotipia, en cambio, es una obsesión sobre la fidelidad de la pareja que lleva a quien la sufre a sentir inseguridad, ansiedad, a tener constantemente pensamientos intrusivos y a llevar a cabo conductas de control, como preguntar obsesivamente a la pareja o rastrear redes sociales, aunque no haya señales claras de engaño ni, aparentemente, motivos de sospecha.

Está claro que si alguien nos demuestra que quiere estar con nosotros y es una persona consecuente y predecible, no tendremos el mismo nivel de celos que si alguien dice de vez en cuando que cree en las relaciones abiertas, parece siempre insatisfecho, nos impulsa a estar con otras personas o nunca podemos predecir lo que va a hacer a continuación.

El vínculo afectivo que creamos con un/a psicópata es un vínculo inseguro y, la mayoría de las veces, traumático: él/ella se aprovecha de una carencia personal nuestra para engancharnos, nos traiciona (supuestamente por nuestra culpa) y luego nos hace ver que podemos volver a ser tan maravillosos/as como cuando éramos nuevos/as, si nos esforzamos hasta el infinito. Aunque en el fondo sepamos que cuando algo deja de ser nuevo ya no puede volver a serlo.

Un psicópata o narcisista nunca nos va a permitir crear un vínculo seguro con él/ella, sencillamente, porque se alimenta de nuestra inseguridad y no puede permitir que nos sintamos tranquilos/as.

Un vínculo seguro, en cambio, se crea con el tiempo, teniendo en cuenta las necesidades del otro, viendo que el bien de cada uno, si somos respetuosos, es también el bien común. Viviendo experiencias juntos y fomentando la confianza.

 

¿Cómo hace el/la psicópata o narcisista, paso a paso, para provocarte esa inseguridad de la que necesita nutrirse?

 

  1. En primer lugar, te va a llenar de atenciones. Te hará desconfiar por lo rápido que va todo pero tus necesidades afectivas harán que pienses: <<¿por qué tengo que desconfiar? ¿no puede ser que esta vez, de verdad, alguien me quiera tanto? ¡Yo lo merezco!>>. No obstante, una incoherencia mental te acompañará desde ese momento.
  2. Te contará lo celosos/as que eran sus ex, por tres motivos principales. El primero, para que quieras diferenciarte e intentes no saltar con sus provocaciones y faltas de respeto, teniendo así más libertad para actuar. El segundo, para presentarse ante ti como alguien muy deseado, haciéndote ver que eres un privilegiado por estar con él/ella. Y, el tercero, para presentarse como víctima de sus víctimas, como suelen hacer los/as psicópatas y narcisistas, despertando así en ti una necesidad de cuidarlos y desprestigiando a cualquiera que pueda hablar mal de ellos.
  3. Tras la fase de luna de miel y del entrenamiento “anticelos”, llegará la devaluación. De repente, algo en ti le habrá decepcionado. Ya no eres tan especial como antes, ya no le gusta cómo vistes, ni las decisiones que tomas. Parecerá que con ciertos comentarios tuyos o ciertas acciones, acabas con la totalidad de la buena imagen que tenía sobre ti. Tus fortalezas le parecerán debilidades (por ejemplo, si eres inteligente dirá que eres demasiado “mental”). Te llenarás de inseguridades y te sentirás insuficiente.
  4. Paralelamente, irán apareciendo terceras personas. No podrás explicar de forma lógica qué es lo que te molesta de ellas, porque las inseguridades que despertarán en ti serán tan profundas que ni siquiera tendrás consciencia de ellas. El/la psicópata o narcisista se encargará de que sus interacciones con esas personas sean solo sutilmente provocadoras para que no puedas evidenciar ante nadie lo que hace.
  5. Te hará dudar de tu percepción y de tu inteligencia. Un día te dirán que todos entienden algo menos tú, otro día te dirán que tu punto de vista está condicionado por tus inseguridades. Tus comentarios sobre las terceras personas que aparezcan siempre los pondrá en duda, diciendo que se deben a tus carencias personales y que no deberías ser así.
  6. Te dirá que le gusta un tipo de persona y, cuando te comportes de esa forma, te dirá que le gusta lo contrario. Nunca estará bien nada de lo que hagas y pensarás que, simplemente, el problema está en ti.
  7. Te enseñará que lo mejor es callarte, porque las cosas que dices no tienen sentido y son ridículas. De este modo, al crearte inseguridad y hacer que estés en silencio, tus celos irán aumentando más y más.
  8. Descubrirás que tiene cuentas en redes sociales que ni siquiera sabías que existían. También descubrirás Me gustas y comentarios de algunas personas en concreto que te resultarán demasiado insistentes.
  9. Los/as ex a los/as que odiaba, de repente, serán sus mejores amigos y necesitará seguir en contacto con ellos/as, diciéndote cosas que te harán sentir amenazado/a.
  10. Constantemente, aparecerán personas en su vida que no sabías que existían y que te harán dudar de su lealtad y de tu propia importancia, ya que, quizás, eres solo una persona más y los demás ni siquiera saben de ti.
  11. Cuando estés quebrado/a por dentro y lleno/a de dudas e inseguridades, cualquier persona te parecerá una amenaza ya que, en comparación contigo, cualquiera que todavía conserve su fuerza y su luz interior será mejor. Entonces, verás que ya no puedes quejarte de ningún comportamiento porque tu pareja solo hará cosas normales, que en ese punto te sacarán de quicio y te dolerán mucho pero que no serán realmente reclamables.
  12. Utilizará las “medias verdades”. Por ejemplo, te dirá que “ya está en casa” y luego verás que eso significa que ya está en casa, pero de otra persona. Se cubrirá diciendo que no especificó, para que cada vez que diga una frase ambigua sientas necesidad de aclarar, al mismo tiempo que sientas vergüenza por romper las normas de no ser celoso/a. Ante la falta de información, acudirás a rastrear cualquier red social o página que tenga información que pueda completar esa falta de datos o aclarar sus ambigüedades. Y, ¿te das cuenta? Ya estarás comportándote de una manera celópata, tras una manipulación constante y en un escenario totalmente creado por el/la narcisista o psicópata.

Cuando nos comportamos de una forma que no encaja con nuestra personalidad nos vamos quedando vacíos. A veces, intentamos parecernos a alguna persona en concreto pero solo conseguimos dejar de ser nosotros mismos y quedarnos a mitad del camino de ser la otra persona, ya que es una tarea imposible ser alguien que no somos.

Así, cuando no queda nada de nuestra personalidad y de nuestros puntos fuertes, el vacío se llena de inseguridades y de necesidad de aprobación. Sin darnos cuenta, nos ponemos a competir para llegar a cumplir con las expectativas infinitas del otro, en un camino lleno de dolor y de miedo.

Recuerda que una pareja está ahí para complementarnos y hacernos más felices, no para ser nuestra enemiga o ponernos la zancadilla y generarnos dificultades. Si sientes que tienes que luchar por la aprobación de tu pareja, alguien que se supone que tiene que hacerte sentir aceptado/a (como mínimo) y amado/a a pesar de tus imperfecciones, algo va realmente mal y debes replantearte la situación.

Cuando, movidos/as por la triangulación narcisista, intentamos parecernos a alguna persona en concreto solo conseguimos dejar de ser nosotros mismos y quedarnos a mitad del camino de ser la otra persona.

¿Te ha ocurrido alguna vez? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

Técnicas de manipulación narcisista: la negación plausible

Técnicas de manipulación narcisista: la negación plausible

La técnica de la negación plausible consiste en aferrarse a la única parte de verdad demostrable sobre un hecho, y desmontar o aprovecharse de todos aquellos detalles no probados, con la finalidad de defenderse de un ataque.

Por ejemplo, imagina que encuentras una carta de amor para tu novia de parte de su expareja, le preguntas por ello y te dice que es cierto que esa carta existe, pero que es de hace mucho tiempo. No hay fecha en el sello, así que no puedes asegurar nada.

O imagina que alguien está hablando de uno de tus mayores secretos, algo que solo tú y tu pareja conocíais, y tu pareja dice que, seguramente, esa persona se entero porque estaba escuchando al otro lado de la pared, a pesar de que estás seguro/a de que no había nadie cerca.

En definitiva, se trata de utilizar como base una frase que sea absolutamente cierta para los/as dos y mentir sobre el resto, confiando en que eso no se va a descubrir.

Esto, a veces, llega a tales extremos que la conversación se convierte en un debate filosófico y casi en una clase de cocina en la que se practican 20 giros de tortilla. El/la narcisista utiliza la técnica para llevarte a un terreno en el que tenga la razón y tú no puedas hacer nada.

Imagina que descubres a tu narcisista robándote dinero para gastárselo en sus cosas y te enfadas. Entonces, él/ella pone el foco en ti y saca una conclusión de tu discurso que solo contiene la parte evidente: <<Ah, o sea que ahora te molesta que yo sea feliz>>. Entonces tú empiezas a preparar una explicación para que entienda que no es eso lo que te molesta, lo que pasa es que en ese caso su felicidad ha supuesto engañarte y robarte, y no ha tenido en cuenta en cuenta tus sentimientos. <<Entonces, es más importante lo que tú sientes que lo que yo siento>>, te contesta, y tú de nuevo intentas acotar esa afirmación y hacerle ver que solo tiene validez en ese caso concreto.

Mientras todo esto ocurre una y otra vez, mientras afirma que la fruta está en la mesa pero que él/ella no la compró, o que ha estado criticándote con alguien (porque ese alguien te lo dijo) pero que era una broma que el otro no supo entender, irás perdiendo el foco de la conversación, perderás la paciencia y empezarás a sentirse frustrado/a.

Todo aquello que sea evidente pero de lo que no haya pruebas te llevará a hablar de relativismo y hasta de Mesopotamia. El/la narcisista te irá ganando terreno a medida que te vayas agotando y que intentes defender tu verdad. Los indicios no sirven, solo aceptará verdades absolutas que luego también intentará retocar.

¿Agotador, no? Y, por supuesto, no solo ocurre en el ámbito de la pareja. También ocurre en muchas otras áreas y, a veces, no tenemos más remedio que combatir esas conversaciones de alguna manera. Así que, recuerda utilizar las 5 técnicas más efectivas para sortear la negación plausible narcisista, siempre y cuando no sea posible el contacto cero y sea imprescindible discutir sobre un tema en concreto.

 

5 técnicas para sortear la negación plausible narcisista

 

  1. Dile que quizás no tienes pruebas, pero que estás seguro/a de ello. Si estás ante un/a narcisista, se enfadará mucho al ver que no puede convencerte. Sobretodo, porque tú tienes la verdad absoluta en cuanto a lo que sientes, y él/ella no puede hacer absolutamente nada para evitarlo.
  2. Hazle ver que confías en tu punto de vista, incluso aunque empieces a dudar a causa de su manipulación. Si ve que no te crea inseguridad, tendrá que cambiar de técnica o abandonar la conversación.
  3. Dile que vas a abandonar la conversación hasta que se pueda debatir lo ocurrido de una forma lógica.
  4. Utiliza la técnica del disco rayado: repítele una y otra vez lo mismo, con el mismo tono aburrido, hasta que se canse de insistir.
  5. Utiliza el método de la piedra gris: hazle ver que lo que dice no te altera y muéstrate monótono/a y aburrido/a.

 

La técnica de la negación plausible consiste en aferrarse a la única parte de verdad demostrable sobre un hecho, y desmontar o aprovecharse de todos aquellos detalles no probados, con la finalidad de defenderse de un ataque. -       

¿Algún/a narcisista ha intentado mentirte o manipularte de este modo? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

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¡Un abrazo!

La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

La devaluación: la segunda fase de la relación con un/a narcisista

Durante la primera fase de la relación con un/a narcisista, este/a te hará un love-bombing que te dejará en estado de embriaguez. Por una parte, su comportamiento te parecerá exagerado, pero, por otra, estarás tan feliz de que, al fin, una relación te salga bien desde el principio que te dejarás llevar por esas emociones tan bonitas y esa sensación de tranquilidad.

A menudo, a las víctimas de narcisistas les cuesta detectar si realmente han estado con uno de ellos, ya que todavía tienen esperanzas y con el tiempo van olvidando la intensidad que tuvo ese bombardeo de amor. No obstante, hay algo que suelen detectar con más facilidad, y es que en un momento dado las cosas empezaron a torcerse y ya no volvieron a ser como antes.

Esto puede ocurrir en las relaciones sanas, cuando de repente uno descubre algo sobre el otro que no es capaz de tolerar y se replantea si seguir o no con esa persona. Suele tratarse de un descubrimiento impactante que choca con los valores que tiene el que se replantea seguir.

En una relación con un/a narcisista, hay un punto de inflexión que poco tiene que ver con los valores personales de este/a. Sencillamente tiene que ver con que das una señal de afecto que le hace entender que te ha atrapado. Ya estás en su telaraña y es hora de cocinarte. Con frecuencia, esa señal de afecto es una de las siguientes:

  1. Le dices te quiero por primera vez (aunque él o ella ya te lo hubiera dicho antes)
  2. Le haces un regalo
  3. Haces algo que rompe un poco vuestra rutina (le propones un viaje, lo vas a buscar al trabajo, lo contactas por otro medio distinto al habitual…). Él o ella siente que “has roto las normas” o te has salido un poco de lo establecido y necesita poner en orden las cosas de nuevo, aunque lo que hayas hecho sea una tontería.

Ante tu muestra de afecto o tu iniciativa, todo cambiará y caerás en la fase de la devaluación.

 

¿En qué consiste la fase de la devaluación?

El/la narcisista se enfadará o se pondrá triste, y luego empezará a mostrarse decepcionado/a. Tú no entenderás nada, pero al tener como punto de referencia esa iniciativa que tomaste, entenderás que tienes que compensar esa “rapidez” o “torpeza” con la que supuestamente actuaste y que lo mejor será dejar que él o ella leve el ritmo de la relación.

Teniendo eso en cuenta, tú te quedas sin demasiadas opciones. Ya que no puedes decidir nada en la relación, sin querer entrarás en un bucle psicológico que te llevará a “mejorarte a ti mismo/a” hasta que el/la narcisista te acepte de nuevo. Porque sí, quizás seguís en la relación, pero sientes que que ya no le gustas y que está profundamente decepcionado/a contigo.

 

¿Cómo manifiesta el/la narcisista esta decepción?

Además de la reacción a tu supuesta iniciativa incorrecta (que a veces ni siquiera existe), durante la fase de devaluación va a empezar a mostrar diversas conductas:

  1. Ya no te idolatra, se muestra indiferente ante ti.
  2. Cuando le cuentas algo (puede ser gracioso, triste o alegre), no expresa la emoción que sabe que toca, te priva de ella. Solo muestra una cara neutra y actúa como si lo que dijeras fuera decepcionante o no cumpliera con sus expectativas. ¿Le has contado un chiste? No le hace ninguna gracia. ¿A alguien le ha ocurrido algo triste? Su cara seguirá absolutamente neutra. ¿Tu amiga va a tener un bebé? Pues como todo el mundo, ¿cuál es la noticia?
  3. Te corrige constantemente cuando intentas decirle algo. Te interrumpe para robarte la energía. Mientras hablas parece estar buscando la forma de destrozar tus argumentos o de encontrar una incongruencia. El mensaje que te transmite es: “Tú siempre con tus errores y haciendo las cosas de cualquier manera”.
  4. Está triste y desmotivado/a, dice que no hay nada en su vida que le haga ilusión o que vaya bien. Entonces no sabes si es que lo vuestro tampoco va bien o es que para él/ella no es importante.
  5. Habla de amor y de relaciones como si estuviera soltero/a. Hace comentarios como “cuando conoces a la persona de tu vida…” o “cuando estás realmente ilusionado con alguien…”, como si vosotros estuvierais muy lejos de eso. Puede que en estas circunstancias, después del love-bombing, diga que solo sois amigos o que nunca quiso tener una relación.
  6. Se muestra alegre con todo el mundo excepto contigo.
  7. Si intentas alegrarle el día, regalarle algo o hacer o decir cualquier cosa que le hubiera gustado hace un mes, “ya no le gusta, no tienes ni idea de cómo es y tus soluciones y propuestas no le sirven si eres tú quien las ha pensado”.
  8. Intenta contagiarte ese profundo sentimiento de tristeza y desmotivación.
  9. Si tienes alguna necesidad, serás tildado/a de inmaduro. Si él o ella tiene una necesidad, intentarás ayudar pero tu ayuda no servirá para nada (ya que tú “no sabes, no entiendes y tus ideas no valen”).
  10. No te tendrá en cuenta para cosas importantes y te hará sentir como un niño/a pequeño/a que no comprende que los mayores están ocupados.
  11. Puede que hable de terceras personas y que te compare directa o indirectamente con ellas.
  12. Sus emociones positivas hacia ti, si aparecen alguna vez, durarán muy poco y serán impredecibles: estarás en una montaña rusa emocional.

 

7 consejos importantes para sobrevivir a la devaluación narcisista

¿Estás pasando por esta fase? Recuerda protegerte y aplicar los siguientes consejos:

  1. Asume que, a la larga, lo mejor va a ser el contacto cero, ya que estas personas no cambian.
  2. No caigas en la trampa de mostrarte siempre “difícil de conquistar” para que te persiga eternamente. No estás ante una buena persona y no debes subestimar sus técnicas. Lo más probable es que acabes cayendo o qué él/ella pase de mostrar amor a mostrar ira y a darte problemas serios.
  3. No dejes tu vida a un lado, así el posible abandono o rechazo no será tan doloroso para ti.
  4. Si te hace sentir celoso/a de una tercera persona, recuerda que lo más probable es que no tenga nada con ella y, en caso de tenerlo, esa persona empezará a pasarlo mal muy pronto y no tienes nada que envidiar, ya que tú, si te lo propones, puedes ser libre y alejarte de/la narcisista, porque ya sabes lo que hay.
  5. Ten claro que su tristeza y su desmotivación no son responsabilidad tuya.
  6. Cuida mucho tu autoestima para poder salir de este tipo de relaciones en cuanto las detectes y no engancharte.
  7. No compitas con el/la narcisista, recuerda que nunca podrás ganar contra una persona que no tiene empatía ni escrúpulos.

 

La devaluación narcisista consiste en hacerte sentir que has hecho algo mal y has decepcionado a esa persona en lo más profundo. El objetivo de hacerte sentir eso es que te deprimas, te esfuerces por recuperar su aprobación y seas más dócil y obediente. -       

¿Te ha servido este post? ¿Has pasado por una devaluación narcisista? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

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¡Un abrazo!

7 frases para descubrir (o sacar de quicio) a un narcisista al instante

7 frases para descubrir (o sacar de quicio) a un narcisista al instante

Los/as narcisistas viven en una especie de nube en la que son grandiosos e importantes. Construyen su ego a partir de ideas sobrevaloradas de ellos mismos para esconder su autoestima, que está gravemente dañada. Llegan a creerse sus propias mentiras, porque lo necesitan. No pueden admitir (ni ante ellos mismos) que valen tan poco como alguna vez llegaron a pensar.

Frases como “hay personas por encima de ti”, “no eres el centro del universo” o “no mereces un trato de favor” chocan con esa idea sobrevalorada y anulan completamente su ego. Eso les obliga a sacar su verdadera autoestima y, como no tienen, lo único que consiguen sacar es agresividad y llanto. Su ego no está preparado para convivir, así que, cuando se dan cuenta de que existen otras personas y de que eso les impide ser especiales o mejores que ellas, entran en crisis, porque se quedan sin identidad. Cuando les dices, de forma explícita o implícita, que son iguales que los demás, entienden que están por debajo, porque conectan con su bajo nivel de autoestima. 

 

7 frases que despertarán la ira (o el llanto) de un narcisista

Oír ciertas verdades hará que su narcisismo, a veces encubierto, salga a la luz. Reaccionarán con agresividad (activa o pasiva) o con llanto. Puedes comprobarlo en situaciones cotidianas. ¿Cuáles son esas frases? A continuación te mencionamos siete. 

1. “Tienes que solucionar tus propios problemas”

Las personas, a lo largo de nuestra vida, vamos adquiriendo cada vez más responsabilidades. Es normal que un niño de 5 años llegue a clase sin la cartulina que tenía que llevar y diga que sus padres estaban ocupados, o que diga que no pudo hacer los deberes porque su tía Paquita ha adoptado un perro y últimamente pasa mucho tiempo en su casa.

Ahora, si un universitario cree que puede saltarse la entrega de un trabajo por no tener internet en casa, o que merece un plazo de entrega más largo porque “se fundió la bombilla de su habitación hace dos semanas”, entonces hay un problema. Es cuando llega la famosa frase: “búscate la vida”. Y el universitario tendrá dos opciones: empezar un largo proceso burocrático para denunciar a todos los implicados (su profesora, la fábrica de bombillas, el creador del calendario, sus compañeros que sí que tienen internet en casa y un largo etcétera) o asumir que el problema es suyo y buscar un locutorio para la próxima vez. 

Si le dices a un narcisista que tiene que solucionar sus propios problemas, se dará cuenta de que no es especial y de que, igual que los demás, tiene que madurar. Eso será un duro hachazo para él.

2. “No eres una víctima”

Algunos narcisistas, que no han podido conseguir un puesto de poder o sobresalir en la sociedad, se refugian en el victimismo para mantener su ego a salvo y seguir siendo especiales. También cuando te han fallado de alguna manera, pueden sacar a relucir sus tragedias personales, que siempre les darán derecho a no esforzarse en nada.

Todo el mundo ha tenido problemas y ha sido una víctima en algún momento. Pero los narcisistas mienten e inventan una nueva tragedia para cada ocasión, o bien utilizan la misma en situaciones que nada tienen que ver con lo que les pasó. Por ejemplo, podrían decirte que como cuando eran pequeños vivieron el divorcio de sus padres, ahora no pueden acompañarte a la compra. O que ya saben que todo el mundo tiene que pagar para entrar al cine pero que no debería ser así para ellos porque tuvieron que gastarse el dinero en chicles.

En cuanto les dices que no vas a tolerar sus abusos y que no son las víctimas del universo, entran en una especie de bucle obsesivo con estallido emocional, parecido al que tendría un niño pequeño cuando no consigue lo que quiere de otra forma.

3. “No mereces un trato de favor”

Pensar que tu hermano debería ayudarte a ti antes que a un desconocido entra dentro de lo esperable. Pero pensar que eres más importante que cualquier persona y que mereces (o necesitas) un trato de favor allá donde vayas, puede indicar un grave problema de personalidad.

Dile a un narcisista que es igual que las demás personas, que cuando hay cola en la caja de una tienda él también tiene que hacerla, que si la persiana del supermercado está bajada no tiene que golpearla. Verás en sus ojos la furia suficiente como para romper la persiana, atravesar la cola y dar una clase magistral sobre lo que es el odio.

4. “Hay personas por encima de ti”

Esta es una de las peores cosas que les puedes decir. Ellos son Dios y no pueden consentir que haya otras personas por encima, porque eso les rompe los esquemas y los baja a la tierra. Pasarán la mitad de su vida criticando la forma de pensar y de hacer las cosas de cualquiera que tenga un cargo, una cualidad o una profesión supuestamente mejor que la suya, y la otra media intentando hacerse su amigo. Odian a los líderes, mientras luchan por ser uno de ellos.

Pero también odian al portero de discoteca que les dice que el aforo está lleno, y al jefe que les hace los encargos, y al profesor que les pide silencio. Ellos creen firmemente que el profesor debería decirles: “-Cielo, ya sabemos que eres especial y que es un fastidio para ti tener que callarte ahora, de verdad siento molestarte, pero hay gente muy mala en el mundo que quiere que ahora mismo estemos estudiando y no me queda más remedio que pedirte por favor que hagas una excepción y apagues tu maravillosa voz.” Solo así se sentirán especiales y, como sentirán validados su grandiosidad y su victimismo, podrán respetar por un rato al resto de alumnos.

5. “Necesito tiempo para pensar”

Cuando sospeches que intentan manipularte o venderte algo que no va a ser beneficioso para ti, prueba a decirles que necesitas pensarlo. Ellos saben que el efecto de su manipulación baja cuando te tomas el tiempo suficiente para alejarte de ellos y pensar, por eso muchas de sus técnicas se basan en hacerte actuar de forma impulsiva. Además, son tremendamente impacientes y les molesta mucho esperar. 

Cuando les pidas tiempo, verás que se sienten desafiados y quizás decepcionados. Puede que cierren el tema con un “como quieras” y una mala cara, y se pongan a buscar a otra víctima.

6. “Quizás no hay para tanto”

Cuando están enfadados con alguien son los más rencorosos del mundo. No es raro que a los 50 años intenten hundir a alguien que, a los 4, les intentó robar la pelota en un partido del colegio. Les es muy difícil perdonar. Además, como les suele gustar aprovecharse de su condición de víctima (y vengarse por ello), cualquier cosa que les hayan hecho debe quedar bien guardada en el archivo para poder consultarla de vez en cuando y sacar el máximo provecho de la situación. 

Si te cuentan lo que sufrieron y cómo se están vengando y tú pones cara de escepticismo y les dices que quizás no hay para tanto, intentarán hundirte con la mirada y no sabrán si enfadarse contigo o llorar de desesperación. 

7. “No eres el centro del universo”

A las personas narcisistas les molesta muchísimo estar en una situación en la que no son el centro de atención. Si, por ejemplo, estáis viendo una obra de teatro, el /la narcisista encontrará mil errores en la actuación, porque quiere ser él/ella quien recibe los aplausos. Si hablas por teléfono delante de él y tiene que esperar dos minutos, el simple hecho de imaginar que tú lo estás viendo como alguien “a la espera” lo sacará de quicio. Se sentirá tonto/a y con poco valor. Si priorizas tu salud, tu trabajo o cualquier otro aspecto de tu vida y le haces esperar, sentirá que no es el centro del universo y su ego se romperá a trocitos. Quizás no te lo diga directamente, pero ten por seguro que en algún momento te castigará de alguna forma y podrás ver el rencor en sus ojos. Puedes observar cómo, muchas veces, se obsesionan con que otros les miran y hablan de ellos, o cómo interpretan los problemas de los demás como un fastidio para ellos mismos. A menudo, necesitan que se les atienda cuando claramente es otra persona la que necesita ayuda. 

También suele sacarlos de quicio tener que esperar para algo o hacer cola, ya que conectan con la idea de que el otro los está tomando por tontos, con que no son tan importantes como creen y son solo un humano más. Eso, para alguien con el ego hinchado que necesita ser el centro del universo, es terrible.

 

Y ellos, ¿utilizan estas frases?

Por supuesto que sí. Utilizan estas frases en los peores momentos, de la forma más cruel y con el objetivo de hacerte sentir un cero a la izquierda.

Si estás hasta arriba de trabajo, agotado y te duelen los ojos y le pides a un narcisista (filólogo) que te diga lo que significa una palabra, te dirá que tienes que solucionar tus propios problemas y que lo busques en internet. 

¿Acabas de tener un accidente y te gustaría recibir una frase de apoyo por parte del narcisista? Ahí la tienes: “no eres una víctima”.

¿Le estás pidiendo a tu novia narcisista algo que necesitas urgentemente y un desconocido le está pidiendo otra cosa? Te dirá que esperes, que no mereces un trato de favor

Cuando estés llorando o temblando de dolor, los verás hacer gala de su lado más perverso. Te mirarán como si estuvieras haciendo el ridículo o exagerando, y te dirán tranquilamente que no hay para tanto.

Ellos utilizan esas frases para herirte en contextos en los que eres vulnerable. Cuando sería de esperar que te ayudaran o se mostraran humanos, ¡zasca! “¡No eres una víctima!”. Te harán ver que el mundo es un lugar cruel y que no eres nadie para la gente a la que quieres. 

Es decir, tú tienes asumido que no eres superior a otros seres humanos y que no eres demasiado importante en la sociedad, y eso no te duele, porque sabes que sí que eres importante para tu pareja, familia y amigos. Sueñas a pequeña (y realista) escala. También sabes que a veces tienes que esperar a que otros acaben de trabajar o de hacer sus cosas y que eso no atenta contra tu dignidad. Los narcisistas (o psicópatas) tratan de hacerte daño diciéndote que no eres importante para ellos, para tu familia, para tus amigos o para tu empresa, porque esos son contextos en los que sí deberías ser importante, ser tomado en cuenta o ser una prioridad.

 

Los/as narcisistas no soportan que les hagas ver que son iguales que los demás. Si no les permites ser alguien superior, conectan con su baja autoestima. -       

¿Te ha servido este post? ¿Conoces alguna otra frase que saque de quicio a quien tiene el ego hinchado? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

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Las 10 tácticas que usa un manipulador para ganar discusiones

Las 10 tácticas que usa un manipulador para ganar discusiones

Para cualquier persona normal, discutir es un acto desagradable y tiene el propósito de llegar a una solución. Para una persona manipuladora, discutir es una forma de canalizar sus peores emociones, dejarlas en ti y librarse de ellas.

En este post nos vamos a centrar en las discusiones que inicia la persona abusada (P.A.) para solucionar algo que está ocurriendo en la relación. Es decir, aquellas discusiones que llevan una crítica implícita hacia la persona manipuladora (P.M.) que esta pretende eludir.

P.A.:

-El jueves pasado, cuando fuimos al cine, pagué tu entrada y dijiste que me devolverías el dinero, pero no lo has hecho.

P.M.:

-El jueves no fuimos a ninguna parte, fue el miércoles.

-No pagaste completamente mi entrada, yo puse algunos céntimos. Ahora, si no quieres ver eso y prefieres pensar que tú lo pagaste todo, quizás el problema es tuyo.

-No deberías ser tan materialista

-El cine no debería valer dinero, ya que es algo que aporta cultura.

-Eso no es cierto, nunca ocurrió.

-Bueno, si a eso lo llamas ir al cine… Para mí ir al cine es otra cosa.

-Siempre estás creando problemas de cosas sin importancia.

-Hace calor, ¿no? Voy a abrir la ventana.

-O sea que soy una mala persona.

La persona manipuladora pondrá todo su empeño en desviar la conversación, con el objetivo de librarse de su responsabilidad y agotarte. Querrá que pierdas el hilo de lo que estás diciendo y tener la voz cantante en la discusión. Cuando terminéis de hablar, tú te habrás quedado sin energía, te sentirás frustrado/a e impotente y cargarás con la responsabilidad de haber enturbiado el buen funcionamiento de la relación.

 

¿Cuáles son sus 10 tácticas para lograr eso?

 

Táctica 1: Se aprovecha de una de tus imprecisiones

Como un detector de errores ortográficos, intenta mantener el control de la conversación y ganar tiempo señalándote algún error poco relevante. Quizás has dicho que todo ocurrió un día y resulta que fue el día anterior, has cometido algún fallo gramatical o has sido poco claro/a en algún detalle sin ninguna importancia.

Táctica 2: Aprovecha una de tus imprecisiones para desviar la culpa

Si te has equivocado en algo cuando has hecho la queja, y eso le sirve para poner el foco en lo que tú has hecho mal, ahí estará para hacértelo ver. Imagina que dices “Llevas una semana llegando tarde a nuestras citas” y esa persona te contesta “Han sido seis días, pero bueno, tú siempre te fijas en lo malo para que yo parezca mala persona. Me gustaría que habláramos de esa tendencia que tienes y no tanto de mí.”

Táctica 3: Te dice que te has saltado alguno de tus valores

Si le pides que te devuelva algo que le prestaste, eres poco generoso. Si eres su pareja y ha tenido una cita a escondidas, eres demasiado celoso, o controlador, o lo has espiado. Si le pides que deje su adicción al juego, te preguntará si es que acaso no te importa que él sea feliz. Si le dices que te habla de forma agresiva, te acusará de no permitir que se exprese. Ten cuidado porque si se da cuenta de que intentas ser perfecto/a en tema de valores estarás perdido/a.

Táctica 4: Cambia el tema de debate

No es culpa suya llegar tarde a la tienda, es que las tiendas deberían abrir hasta más tarde porque los trabajadores no pueden llegar antes. Tampoco es culpa suya robar un cartón de leche de tu nevera, el problema es que los alimentos básicos deberían ser gratuitos porque en los países pobres la gente no puede comer. Si ha roto tu ordenador, desviará el tema y dirá que su hermana necesita uno y deberían bajar los precios. Esta técnica de desviar el debate la suelen usar cuando ven complicado justificar su actuación o rebatir tu discurso.

Táctica 5: Te miente y te hace gaslighting

Muchos manipuladores mienten sobre lo que ocurrió o sobre cuáles fueron sus intenciones. Los más descarados pueden negarte cosas totalmente evidentes que tú también presenciaste. Tu incredulidad y el enorme desgaste emocional de mantenerte en tu postura pueden hacer que acabes dando la conversación por imposible y dejes que la otra persona gane.

Táctica 6: Redefine las palabras o te pregunta por el significado exacto de lo que dices

Si le acusas de haber sido infiel, perderéis una hora hablando sobre el concepto de fidelidad. Si le acusas de haberte robado algo, te preguntará si para ti es lo mismo robar que coger prestado. Si le preguntas si te ha mentido, te preguntará si te refieres a no decir la verdad, a decir una parte de la verdad o a decir completamente una mentira. De nuevo te agotarás y perderás el hilo de la conversación, además de entrar en un peligroso camino: intentar ser perfecto/a. Eso hará que, durante un tiempo, seas muy exacto/a en todo lo que dices, reprimas rabia, te vuelvas inseguro/a y acabes estallando emocionalmente.

Táctica 7: Te acusa de estropear la relación con tus quejas

Intentará que parezca que eres tú quien se comporta de forma tóxica por quejarte de su trato injusto. Esta técnica es muy común en personas narcisistas. Te dirán cosas como “Si estás tan mal conmigo será mejor que no hablemos”. No entra en sus planes mejorar ninguno de sus comportamientos, así que te sugerirán que aceptes sus “pequeños defectos” o renuncies a su compañía.

Táctica 8: Te interrumpe para hacerte perder los nervios 

Es muy molesto intentar decir algo importante y que te estén interrumpiendo todo el tiempo. Un manipulador puede hacerlo de diversas formas: prestando atención a otra cosa, diciendo algo que no tiene que ver con el tema, negando cada cosa que dices, llevándote la contraria, pidiéndote que puntualices algo, etc. Al final te quedas sin energía para seguir hablando ni para controlar tus emociones, así que estallas, de rabia o en llanto.

Táctica 9: Finge estar muy enfadado/a  

Empiezas a hablar y su lenguaje corporal se vuelve amenazante: tiembla, aprieta los puños, se pone en posición de ataque como si fuera una bestia indomable, te hace ver que está perdiendo el control, te mira con odio. A la mínima que no le gusta lo que dices te responde con ira, alza el tono de voz para asustarte y hacerte callar. A veces ni siquiera está realmente enfadado/a pero lo hace ver para dominarte.

Táctica 10: Se aprovecha de ser culpable para darte pena  

“O sea que soy una mala persona”, “Por lo que dices, soy una persona horrible”. Eso, por supuesto, con cara de corderito degollado y esperando que le digas que no querías decir eso, que es una persona encantadora. Nadie se convierte en una víctima por ser una mala persona, como si eso le viniera dado o fuera una cuestión de mala suerte. Lo que intentan transmitirte es: “Qué desgraciado/a soy, tan inocente y me ha tocado ser un monstruo”. Los adultos somos responsables de lo que hacemos y, por lo general, nadie nos obliga a mentir, manipular o tratar mal a los demás.

 

Las personas manipuladoras, especialmente las que carecen de empatía, no discuten para llegar a un acuerdo, si no para ganar (tener razón). Da igual si para eso tienen que mentir, cambiar de tema, crear una conversación sin ningún sentido o aprovecharse de tus vulnerabilidades.

Saben perfectamente que eres tú quien tiene razón y que tú discurso tiene todo el sentido del mundo, por eso necesitan echarte de la conversación, como quien conduce y saca a otro coche de la carretera. Pondrán todo su empeño en desviarte del tema principal y agotarte antes de que consigas llegar a tu meta: defenderte y decir claramente lo que piensas.

 

Las personas manipuladoras no discuten para llegar a un acuerdo, no están interesadas en escuchar lo que opinas: lo que quieren es tener razón, ganar. -       
 

¿Has discutido con algún manipulador? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

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